📝HISTORIA EN BREVE
- Las personas con enfermedad de las encías y caries tienen casi el doble de riesgo de sufrir un derrame cerebral isquémico
- La inflamación oral crónica permite que las bacterias dañinas y toxinas se filtren al torrente sanguíneo, lo que daña las arterias y provoca que se formen coágulos que bloquean el flujo sanguíneo al cerebro
- Las exploraciones cerebrales por resonancia magnética demuestran que la enfermedad de las encías por sí sola causa lo que se conoce como lesiones de la sustancia blanca, que son signos tempranos de derrame cerebral y deterioro cognitivo
- Las limpiezas regulares, la buena higiene oral y el cuidado dental biológico reducen el riesgo de derrame cerebral porque evitan infecciones, reducen la inflamación y refuerza la salud de los vasos sanguíneos
- Reforzar la salud oral a través de estrategias como una alimentación saludable, cuidado bucal natural y odontología libre de toxinas, fortalece sus encías, mantiene una circulación saludable y protege el cerebro y el corazón
🩺Por el Dr. Mercola
La inflamación oral daña los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro, lo que incrementa el riesgo de derrame cerebral y otras enfermedades vasculares. Las encías son tejido vivo que tiene pequeños vasos sanguíneos que se conectan con el sistema circulatorio. Cuando se inflaman, las bacterias y toxinas que albergan se filtran al torrente sanguíneo y causan reacciones inmunológicas que dañan las arterias.
Con el tiempo, esta infección crónica de bajo grado debilita el sistema vascular e incrementa el riesgo de problemas neurológicos graves. Después de demostrar que existe una relación estrecha entre la salud de la boca y el resto del cuerpo, los investigadores comenzaron a interesarse más en las encías y su impacto en la salud. La inflamación periodontal ahora se considera una enfermedad sistémica que afecta el corazón, el cerebro y el metabolismo.
Dos estudios recientes que se publicaron en Neurology Open Access demuestran que la mala salud oral daña los vasos cerebrales, y esto no solo incrementa el riesgo de derrame cerebral isquémico, sino que también causa lesiones cerebrales que se desarrollan mucho antes de que aparezcan los síntomas. Juntos, estos hallazgos dejan un punto muy claro: la salud de las encías influye mucho en la salud del cerebro. El daño dentro de su boca se extiende a su torrente sanguíneo, y para revertirlo, es importante entender la forma en que estas infecciones orales dañan sus arterias.
La mala salud oral duplica el riesgo de derrame cerebral
El primer estudio siguió a 5986 adultos durante 21 años con el fin de determinar el impacto de la enfermedad de las encías y la caries en el riesgo de derrame cerebral isquémico y eventos cardiovasculares importantes. Los investigadores analizaron datos de salud oral que se recopilaron entre 1996 y 1998 y los compararon con registros de defunción y hospitalarios hasta 2019, esto con el objetivo de determinar si la combinación de enfermedad periodontal y caries representaba un peligro mayor que cualquiera de estos problemas de salud por separado, y así fue, por un margen amplio.
• Los adultos con enfermedad de las encías y caries tuvieron mayores tasas de derrame cerebral: las personas con encías sanas tuvieron una tasa de derrame cerebral del 4.1 % durante el período del estudio, mientras que las personas con enfermedad de las encías tuvieron una tasa del 6.9 %. Mientras que en el caso de las personas con enfermedad de las encías y caries, esa cifra fue del 10 %. Después de ajustar factores como la edad, el tabaquismo, la presión arterial y la diabetes, el grupo con ambos problemas de salud experimentó un riesgo 86 % mayor de derrame cerebral isquémico y 36 % mayor de eventos cardiovasculares importantes.
• La relación más estrecha fue entre las enfermedades orales y los derrames trombótico y cardioembólico: un derrame cerebral trombótico ocurre cuando se forma un coágulo dentro de una de las arterias que suministran sangre al cerebro. Por su parte, un derrame cardioembólico ocurre cuando se forma un coágulo en el corazón y viaja al cerebro.
Los participantes con enfermedad de las encías y caries tuvieron un riesgo casi dos veces mayor de experimentar cualquiera de estos dos tipos de derrame cerebral, lo que sugiere que la inflamación y la invasión bacteriana en la boca producen efectos sistémicos que pueden causar coágulos y lesiones vasculares.
• El cuidado dental regular redujo el riesgo de enfermedades orales y derrame cerebral: los participantes que se hicieron chequeos dentales regulares tuvieron un riesgo 81 % menor de enfermedades de las encías y caries. También tuvieron menor riesgo de sufrir un derrame cerebral durante el período de seguimiento, lo que demuestra que esta es una forma simple pero efectiva (acudir a citas dentales biológicas regulares) de prevenir las complicaciones vasculares graves.
• Las bacterias de la boca se filtran en los vasos sanguíneos y las válvulas cardíacas: la enfermedad periodontal se relaciona con colonias bacterianas que se esconden debajo de la línea de las encías, lo que daña el tejido y activa la respuesta inmunológica. La caries se forma cuando las bacterias que producen ácido erosionan el esmalte dental y crean sitios de infección más profundos.
Juntas, estas infecciones liberan sustancias químicas inflamatorias, como la proteína C reactiva, en el torrente sanguíneo, lo que daña el revestimiento de los vasos sanguíneos y acelera la aterosclerosis (la acumulación de placas de grasa que estrechan las arterias).
De hecho, han detectado patógenos orales comunes, como Streptococcus mutans (que se relaciona con la caries) y Porphyromonas gingivalis (una bacteria que causa enfermedades de las encías), en las placas arteriales y el tejido cardíaco. Una vez que estas bacterias se filtran en la circulación, causan coágulos, estrés oxidativo y una respuesta exagerada del sistema inmunológico, que son factores que incrementan el riesgo de derrame cerebral.
• La inflamación oral causa coagulación sistémica: cuando tiene inflamación crónica en sus encías, su cuerpo produce más moléculas que promueven la coagulación, como el fibrinógeno. Este estado de coagulación excesiva hace que la sangre sea más espesa y propensa a que se formen coágulos, que bloquean las arterias del corazón o el cerebro. Con el tiempo, este mecanismo provoca que algo que parece un problema menor como el sangrado de las encías incremente el riesgo de un evento vascular que podría ser mortal.
La inflamación también altera la función endotelial, es decir, la salud del revestimiento de los vasos sanguíneos. El endotelio regula la forma en que las arterias se expanden, se contraen y resisten la acumulación de placa. Pero, las infecciones orales crónicas causan disfunción endotelial, lo que significa que las arterias se vuelven menos flexibles y más propensas a sufrir daños. Esto, a su vez, incrementa el riesgo de problemas como hipertensión, bloqueo arterial y, en última instancia, derrame cerebral isquémico.
El daño de la enfermedad de las encías se extiende al cerebro
El estudio que se publicó en Neurology Open Access1 analizó exploraciones cerebrales y registros dentales de 1143 adultos que participaron en el estudio Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC).
Los investigadores trataron de determinar si la enfermedad periodontal, incluso sin caries, se relaciona con la enfermedad de pequeños vasos cerebrales, que es una forma de daño microvascular en el cerebro que incrementa el riesgo de derrame cerebral, demencia y deterioro cognitivo. Descubrieron que las personas con enfermedad de las encías tenían un "volumen de hiperintensidad de sustancia blanca" mayor, lo que significa que tuvieron más cicatrices y daños en los vasos sanguíneos pequeños del cerebro.
• Las personas de edad avanzada con enfermedad de las encías tuvieron lesiones mensurables en la sustancia blanca del cerebro: los participantes de una edad promedio de 77 años, se sometieron a evaluaciones dentales de boca completa seguidas de exploraciones cerebrales por resonancia magnética años después.
Las personas con enfermedad de las encías tuvieron más probabilidades de entrar en la categoría más alta de daño cerebral, incluso después de ajustar factores de riesgo vascular comunes como hipertensión, diabetes y tabaquismo. Este hallazgo sugiere que la inflamación en la boca causa inflamación en el cerebro, mucho antes de que se produzca un derrame cerebral clínico o un deterioro cognitivo evidente.
• La diferencia en la salud del cerebro fue muy marcada entre los participantes con encías sanas y las personas con enfermedad periodontal: los participantes con enfermedad de las encías tuvieron un porcentaje medio de hiperintensidad de la sustancia blanca de 2.83, mientras que el porcentaje de las personas sanas fue de 2.52.
Aunque a simple vista parece mínima, cuando se observa en imágenes por resonancia magnética, la diferencia en la lesión del tejido cerebral es bastante marcada. Los investigadores también descubrieron que, incluso después de ajustar factores como la edad, la raza, la presión arterial, la diabetes y el tabaquismo, la enfermedad periodontal incrementó en un 56 % el riesgo de daño grave en la sustancia blanca.
• Mientras más grave es la enfermedad de las encías, mayor es la lesión cerebral: los investigadores utilizaron un sistema de clasificación internacional que se conoce como World Workshop Periodontal Profile Class y notaron una tendencia ascendente, mientras más grave era la enfermedad, mayor era el daño en la sustancia blanca. Este patrón indica una relación dosis-respuesta: mientras mayor sea el nivel de inflamación oral, peor es el daño que se produce en la microcirculación cerebral.
• Las exploraciones cerebrales demuestran que estas lesiones se desarrollan de forma silenciosa y progresiva: muchos de los participantes con el peor daño cerebral nunca recibieron un diagnóstico de derrame cerebral. Por esa razón, la enfermedad de pequeños vasos cerebrales también se conoce como "derrame cerebral silencioso", y las resonancias magnéticas demuestran que la inflamación de las encías deteriora de forma lenta y silenciosa la salud del cerebro, un problema que suele pasar desapercibido hasta que aparecen problemas de memoria, concentración o equilibrio.
• Sus encías y su cerebro se conectan a través del torrente sanguíneo: la inflamación crónica no se queda en su boca, sino que viaja por el torrente sanguíneo y daña los capilares que alimentan su cerebro. Reducir la inflamación en las encías ayudará a estabilizar el sistema vascular, proteger la sustancia blanca y reforzar la salud cognitiva a largo plazo. En pocas palabras, tener una buena salud oral ayuda a mantener una buena salud mental y reducir el riesgo de derrame cerebral.
Cinco estrategias para proteger su cerebro a través de su salud oral
Si sus encías sangran cuando se cepilla o tiene sensibilidad en los dientes, es una señal de que hay inflamación. La infección oral no se limita a la boca, se propaga a través del torrente sanguíneo y daña las arterias que alimentan el cerebro y el corazón.
La mejor forma de evitar que el problema escale, es abordar la causa subyacente: el crecimiento bacteriano crónico que se produce como resultado de una mala alimentación y la falta de higiene oral. Hay ciertas estrategias de estilo de vida que pueden ayudar a proteger sus encías, restablecer el equilibrio y reducir el riesgo de derrame cerebral, tales como:
1. Eliminar las bacterias que causan inflamación en la boca: las bacterias que causan caries y enfermedad de las encías se alimentan de azúcar y ácido. Los bocadillos procesados, los refrescos, los cafés endulzados y los jugos de frutas crean el entorno perfecto para que las bacterias prosperen. Remplace estos productos con alimentos nutritivos (frutas crujientes, vegetales crudos y proteínas de animales alimentados con pastura) que fortalecen sus dientes y encías en lugar de promover las caries.
Beber mucha agua durante el día elimina partículas de comida y bacterias, lo que ayuda a mantener la boca limpia e hidratada. Cada vez que come alimentos reales en lugar de productos procesados, le da a su boca y arterias la oportunidad de sanar.
2. Cepillarse bien los dientes, utilizar hilo dental y enjuagarse los dientes con cuidado: comprométase en llevar una rutina diaria que ayude a detener la acumulación de bacterias antes de que comience. Cepíllese los dientes con un cepillo de cerdas suaves y una pasta de dientes sin fluoruro que contenga minerales durante al menos dos minutos, dos veces al día. Utilice hilo dental o irrigador bucal (si tiene las encías sensibles) una vez al día.
Termine con un enjuague natural con agua salada o extracto de té verde, estas dos mezclas ayudan a mantener el equilibrio en el microbioma oral, mientras neutralizan los ácidos que erosionan el esmalte. Con el tiempo, esta rutina de salud oral reduce la inflamación, el sangrado y la carga tóxica que daña los vasos sanguíneos.
3. Restaurar su boca de forma natural con una nutrición específica: sus tejidos orales dependen de las vitaminas C, D, K2 y minerales como el calcio, el magnesio y el zinc para mantenerse sanos y fuertes. Reduzca el consumo de aceites de semillas procesados y carbohidratos refinados que afectan la capacidad del cuerpo para combatir infecciones.
Si prefiere un enfoque práctico, prepare su propia pasta de dientes rica en minerales con polvo ultrafino de cascarón de huevo, bicarbonato de sodio, aceite de coco y aceite esencial de menta, esta mezcla restaura los niveles de calcio, limpia y refresca el aliento sin tener que recurrir a sustancias químicas tóxicas.
4. Optar por prácticas holísticas, desde sus suplementos hasta su dentista: encontrar un dentista biológico que no utilice mercurio garantiza que sus tratamientos beneficien todos los aspectos de su salud, no solo sus dientes. Los dentistas biológicos evitan materiales tóxicos como amalgamas de mercurio y utilizan métodos biocompatibles que trabajan en armonía con sus sistemas inmunológico y cardiovascular. También puede agregar nutrientes y compuestos que refuerzan la salud oral en su rutina.
Por ejemplo, se sabe que utilizar azul de metileno como enjuague bucal en una dilución al 0.5 % o 1 %, elimina los microorganismos que causan enfermedad de las encías y periodontitis. 2 Este enfoque trata su boca como parte de todo su cuerpo, lo que promueve la desintoxicación y el equilibrio vascular.
5. Mejorar la circulación y desintoxicar su boca de forma natural: las técnicas antiguas de limpieza oral, como el oil pulling con aceite de coco, ayudan a eliminar toxinas y reducir el recuento de bacterias. Enjuague su boca con una cucharada de aceite de coco orgánico durante unos 10 a 15 minutos, luego escupa. Combine esta práctica con ejercicio diario, lo que mejora el flujo sanguíneo tanto a las encías como al cerebro.
Estos pequeños pero poderosos hábitos (cepillarse bien los dientes, comer alimentos enteros, elegir el dentista adecuado y reforzar la circulación) ayudan a desarrollar resiliencia de adentro hacia afuera.
Su boca es un reflejo de su salud, cuidarla y mantener la inflamación bajo control, lo ayudará a fortalecer sus vasos sanguíneos y proteger su cerebro. Cada vez que come alimentos saludables, cuida su salud oral y se realiza chequeos de rutina, fortalece su sistema inmunológico y refuerza su salud cognitiva, lo que se traduce en una vida más larga y saludable.
Consulte a un dentista biológico para recibir cuidados adicionales
Los dentistas biológicos reciben una formación que los capacita para ver y tratar la salud bucal como parte integral de su salud general. Además, están capacitados para retirar de forma segura los empastes de mercurio. Para ayudarle en su búsqueda, consulte los siguientes recursos:
◦ Dental Amalgam Mercury Solutions (DAMS): para más información, envíe un correo electrónico a esta dirección o llame al 651-644-4572
• International Academy of Biological Dentistry and Medicine (IABDM)
• International Academy of Oral Medicine and Toxicology (IAOMT)
• International Association of Mercury Safe Dentists
Preguntas frecuentes sobre la relación entre la caries, la enfermedad de las encías y el riesgo de derrame cerebral
P: ¿Cómo se relacionan las caries y la enfermedad de las encías con el riesgo de derrame cerebral?
R: Tanto la enfermedad de las encías como la caries causan inflamación crónica en la boca. Esta inflamación libera bacterias dañinas y sustancias químicas en el torrente sanguíneo, lo que daña las arterias y provoca que se formen coágulos. Con el tiempo, esto incrementa el riesgo de derrame cerebral isquémico (que es el tipo de derrame que se produce cuando se bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro).
P: ¿Qué dicen los hallazgos de los estudios que se publicaron en Neurology Open Access sobre la salud oral y el daño cerebral?
R: El primer estudio descubrió que los adultos con enfermedad de las encías y caries tuvieron casi el doble de riesgo de sufrir un derrame cerebral isquémico que las personas con dientes y encías sanos. El segundo estudio demostró que incluso una enfermedad leve de las encías se relaciona con lesiones cerebrales que se observaron a través de exploraciones de resonancia magnética: cambios que ocurren años antes de que aparezcan los síntomas de un derrame cerebral o demencia.
P: ¿Por qué es tan peligrosa la inflamación de las encías?
R: Sus encías están conectadas al torrente sanguíneo a través de cientos de vasos pequeños. Por lo que, cuando se inflaman, las bacterias dañinas y las moléculas inflamatorias viajan por todo el cuerpo. Este proceso daña el revestimiento interno de las arterias, promueve la acumulación de placa y causa coagulación sanguínea, que son los mismos eventos biológicos que incrementan el riesgo de derrame cerebral y deterioro cognitivo.
P: ¿Cuáles son las estrategias naturales más efectivas para reducir la inflamación oral?
R: Comience por eliminar el azúcar y los alimentos procesados que alimentan las bacterias dañinas. Cepille sus dientes con una pasta dental sin fluoruro, enjuáguelos con agua salada o un enjuague bucal a base de hierbas y utilice hilo dental todos los días. Optimice sus niveles de vitaminas C, D, K2 y minerales como el calcio y el zinc para restaurar el tejido de las encías y los huesos. Para una curación más profunda, considere hacer enjuagues bucales con aceite de coco y acudir a un dentista biológico que evite materiales tóxicos como amalgamas de mercurio.
P: ¿Por qué reforzar la salud oral protege el cerebro a largo plazo?
R: Cuando reduce la inflamación de las encías, protege sus arterias, reduce el riesgo de coágulos y mejora el flujo sanguíneo al cerebro. Tener encías sanas también mejora la circulación, y una circulación saludable favorece un pensamiento más agudo, una mejor memoria y un menor riesgo de derrame cerebral. En resumen, mantener una buena salud oral también lo ayudará a reforzar la salud de su cerebro y mejorar la resiliencia de todo su cuerpo.
