📝HISTORIA EN BREVE
- La gabapentina es un medicamento sintético que se aprobó en un principio para tratar las convulsiones. En la actualidad, también se receta para el dolor crónico, a pesar de la poca evidencia y las preocupaciones cada vez mayores sobre la seguridad
- Un estudio reciente descubrió que los pacientes con dolor de espalda crónico con seis o más prescripciones de gabapentina tuvieron un riesgo 29 % mayor de demencia y 85 % mayor de deterioro cognitivo leve
- Un estudio de Taiwán relacionó la gabapentina y la pregabalina con un aumento del 45 % en el riesgo de demencia, y los adultos más jóvenes tuvieron la mayor vulnerabilidad y un empeoramiento relacionado con la dosis
- Otros efectos secundarios observados incluyen confusión mental, mareos, sedación, síntomas psiquiátricos, depresión respiratoria y abstinencia, en especial en los adultos mayores, usuarios de polifarmacia o aquellos con uso previo de sustancias
- Las estrategias naturales para aliviar el dolor, como caminar, fortalecer el core, reducir el tiempo de sedentarismo y hacer cambios en la alimentación, ayudan a aliviar el dolor lumbar crónico sin los riesgos a largo plazo que conllevan los medicamentos. El DMSO brinda un apoyo adicional
🩺Por el Dr. Mercola
El dolor crónico afecta a más de 51 millones de adultos que viven en Estados Unidos e interfiere con el funcionamiento diario, la salud mental y la calidad de vida.1 A medida que aumenta la presión para que se receten menos los opioides, los medicamentos alternativos los han sustituido. La gabapentina ha surgido como una de las opciones más utilizadas para el dolor a largo plazo, con casi 70 millones de recetas cada año.2
Aunque en un principio se desarrolló para tratar la epilepsia, ahora la gabapentina se suele recetar para una variedad de enfermedades crónicas, en particular aquellas consideradas neuropáticas. Si le han diagnosticado neuropatía, fibromialgia o dolor de espalda crónico con un componente nervioso, es muy probable que su médico se la haya recomendado.3 Pero a medida que más personas la toman, surgen nuevas preocupaciones.
Tanto los pacientes como los médicos han reportado cambios en la memoria, la concentración y la claridad mental general a lo largo del tiempo, lo que plantea preguntas sobre los efectos de la gabapentina además de aliviar el dolor. Un ejemplo de ello es un estudio reciente publicado en la revista Regional Anesthesia and Pain Medicine que demostró cómo este medicamento, que fue diseñado para calmar las señales nerviosas hiperactivas, también afecta la agudeza mental de maneras que apenas comienzan a descubrirse.4
¿Qué es la gabapentina y cómo su uso se volvió tan común?
La gabapentina es un compuesto farmacéutico y sintético, se desarrolló en la década de los 90's como tratamiento complementario para las convulsiones parciales.5 La gabapentina pertenece a una clase de medicamentos llamados gabapentinoides, que también incluyen la pregabalina (Lyrica) y la mirogabalina.6,7
Aunque su estructura molecular imita al ácido gamma-aminobutírico (GABA), que es el principal neurotransmisor calmante del cerebro, la gabapentina actúa mediante una vía diferente. Con el tiempo, pasó de ser un medicamento neurológico de uso limitado a una opción común para el dolor crónico, lo que se debió en su mayoría a las campañas agresivas de publicidad.
• La gabapentina actúa a través de la modulación del canal de calcio: a diferencia del GABA, la gabapentina no se une a los receptores de GABA ni favorece la señalización de GABA. En cambio, la gabapentina se une a la subunidad alfa-2-delta de los canales de calcio dependientes de voltaje en el sistema nervioso central. Esto disminuye la liberación de neurotransmisores excitatorios como el glutamato y la noradrenalina, lo que ayuda a calmar la señalización nerviosa hiperactiva.8
• Una campaña de publicidad ayudó a promover las recetas para usos no aprobados: el interés en la gabapentina aumentaba, por lo que el fabricante del medicamento, Pfizer, lanzó una campaña para promocionarlo más allá de su uso aprobado. La estrategia se centró en alentar a los médicos a recetar la gabapentina para numerosas indicaciones no aprobadas, incluyendo migrañas, ansiedad, trastorno bipolar y dolor crónico general.
• A pesar de las sanciones legales, la gabapentina se convirtió en un elemento básico del tratamiento del dolor crónico: esta iniciativa de mercadotecnia condujo a una investigación federal, que descubrió evidencia de que la compañía había promocionado de forma ilegal el medicamento para usos no autorizados. El caso resultó en una multa de casi mil millones de dólares (una de las más elevadas en ese momento), pero la práctica ya había tenido éxito en integrar la gabapentina en el tratamiento convencional del dolor.
La prescripción a largo plazo se ha vuelto muy común, a pesar de la evidencia limitada sobre muchos de estos usos. Se suele recetar a los pacientes durante años sin una reevaluación formal y rara vez se realizan ajustes de dosis, incluso cuando los beneficios no están claros.
• El uso indebido de gabapentina es cada vez mayor: aunque la gabapentina se suele describir como no adictiva, se utiliza de forma indebida con frecuencia, en particular en las personas con antecedentes de uso de sustancias. A menudo se toma en dosis elevadas para inducir euforia o sedación, lo que imita a los opioides o las benzodiazepinas. Hasta el 22 % de las personas con trastorno por consumo de opioides reportan un uso indebido de gabapentina.9
Su uso se ha extendido, al igual que la preocupación por los efectos a largo plazo de estos medicamentos en el cerebro, en especial en los pacientes que los toman de forma prolongada y con poco control.
La gabapentina y el riesgo de demencia en los pacientes con dolor crónico
El estudio mencionado exploró si el uso frecuente de gabapentina aumenta el riesgo de deterioro cognitivo en los adultos con dolor lumbar crónico. Los investigadores utilizaron registros de salud de 2004 a 2024 y rastrearon con qué frecuencia se recetó gabapentina a los pacientes y si después desarrollaron demencia o deterioro cognitivo leve.10
• Se hizo un seguimiento de más de 26 000 adultos en grupos coincidentes: los investigadores analizaron los registros médicos de adultos con dolor lumbar crónico que no tenían antecedentes de uso de gabapentina, demencia, epilepsia, derrame cerebral o cáncer. Crearon dos grupos emparejados, el primero incluyó a personas que se les recetó gabapentina y el segundo a las personas que no.
Después, se les emparejó por edad, sexo, otras condiciones de salud y uso de analgésicos, y se les agruparon según la cantidad de recetas que recibieron, desde solo tres hasta una docena o más. Este diseño ayudó a aislar la gabapentina como la variable importante, lo que reforzó la fiabilidad de los resultados.
• El uso de gabapentina se relacionó con tasas más elevadas de deterioro cognitivo: los pacientes que recibieron seis o más recetas tuvieron un riesgo 29 % mayor de desarrollar demencia y un 85 % mayor de deterioro cognitivo leve en comparación con los que nunca tomaron gabapentina. Estos resultados sugieren que el uso frecuente de gabapentina contribuye al deterioro cognitivo, incluso en las personas de bajo riesgo.
• Los adultos más jóvenes enfrentaron el mayor aumento de riesgo: en los pacientes de 18 a 64 años, los usuarios de gabapentina tuvieron más del doble de riesgo de ser diagnosticados con demencia y deterioro cognitivo leve en comparación con los controles emparejados. Estos hallazgos son preocupantes por los efectos neurológicos en las personas mucho más jóvenes que la edad en la que suelen aparecer los trastornos cognitivos.
• Más recetas significaron un riesgo mayor: los pacientes que recibieron gabapentina de tres a cinco veces no tuvieron un aumento significativo a nivel estadístico en los diagnósticos cognitivos, pero aquellos con 12 o más recetas tuvieron un riesgo 40 % mayor de demencia y un 65 % mayor de deterioro cognitivo leve. Esto sugiere que el uso crónico, más que la prescripción ocasional, promueve los cambios que se observaron.
• Las limitaciones del estudio moderan la interpretación, pero la tendencia es clara: como estudio retrospectivo, los hallazgos demuestran asociación en lugar de causalidad directa. No se incluyeron datos sobre dosis, duración del tratamiento y adherencia, y algunos síntomas cognitivos podrían haber surgido antes de un diagnóstico formal.
Aun así, el patrón claro de dosis-respuesta y la fuerza de las asociaciones, sobre todo en los adultos más jóvenes, respaldan la necesidad de vigilancia clínica. Los investigadores concluyeron que:
"La prescripción de gabapentina en adultos con dolor lumbar crónico se asocia con un riesgo mayor de demencia y deterioro cognitivo, en particular en los adultos no ancianos. Los médicos deben monitorear los resultados cognitivos en los pacientes a los que se les receta gabapentina".11
Como el uso fuera de lo indicado de la gabapentina va en aumento, este estudio aumenta las preocupaciones de que los medicamentos dirigidos a las señales nerviosas también podrían afectar la memoria, la atención y la salud del cerebro de formas no deseadas.
Un estudio de Taiwán relaciona los gabapentinoides con la demencia
Para respaldar estos hallazgos recientes, un estudio de cohorte retrospectivo de 2023 publicado en Frontiers in Pharmacology examinó si el uso a largo plazo de gabapentina o pregabalina tenía una relación con un riesgo mayor de demencia. Los investigadores utilizaron datos de la Base de Datos de Investigación del Seguro Nacional (NHIRD, por sus siglas en inglés) de Salud de Taiwán, y se centraron en los adultos que recibieron una primera receta de uno de estos medicamentos entre 2000 y 2015.12
• Los datos a gran escala demostraron un aumento del 45 % en el riesgo de demencia: los investigadores analizaron a 206 802 pacientes, incluyendo a 34 467 que habían tomado gabapentina o pregabalina durante al menos 90 días. Después de ajustar por edad, sexo y otras condiciones de salud, los usuarios tuvieron una probabilidad 45 % más elevada de desarrollar demencia que los que no la utilizaron. El riesgo elevado se mantuvo estable en ambos sexos y en numerosas comorbilidades.
• Los adultos más jóvenes enfrentaron un riesgo mucho más elevado: entre los pacientes menores de 50 años, aquellos que tomaban gabapentina o pregabalina tuvieron una probabilidad tres veces más elevada de desarrollar demencia en comparación con las personas similares que no utilizaban los medicamentos. Este hallazgo plantea la preocupación de que los cerebros más jóvenes, con mayor plasticidad y un procesamiento diferente de los medicamentos, sean más vulnerables a los efectos cognitivos a largo plazo.
• El riesgo aumenta con la dosis acumulada: de manera similar a la investigación sobre anestesia regional y medicina del dolor, este estudio descubrió una relación clara de dosis-respuesta entre el riesgo de demencia y el uso de gabapentina o pregabalina. Aquellos con una baja exposición acumulada no tuvieron un aumento significativo, pero las personas que tomaban dosis elevadas tuvieron un riesgo muy elevado.
• Los mecanismos biológicos explican los efectos cognitivos: como ya se mencionó, la gabapentina y la pregabalina se unen a la subunidad alfa-2-delta de los canales de calcio dependientes del voltaje, lo que altera el equilibrio entre las señales de excitación e inhibición en el cerebro.
El estudio brindó más información, y destacó que las subunidades alfa-2-delta están sobreexpresadas en el hipocampo, que es el centro de memoria del cerebro, lo que hace que esta región sea muy sensible a la interferencia a largo plazo.
Estos resultados añaden un contexto importante a otros estudios que relacionan la gabapentina con el deterioro cognitivo. El patrón no se limita a un solo país, medicamento o metodología, sino que aparece en poblaciones grandes y conjuntos de datos independientes, lo que indica una preocupación más amplia y más consistente.
¿Cuáles son los efectos generales de los gabapentinoides sobre la salud?
Si bien, estos medicamentos se suelen recetar y se presentan como una alternativa de bajo riesgo a los opioides, esa percepción se contradice cada vez más con los resultados observados en la práctica. Además de sus efectos sedantes, estos medicamentos influyen en múltiples sistemas del cuerpo. Algunos de sus otros efectos secundarios a largo plazo incluyen:
• Efectos cognitivos y psiquiátricos: muchos pacientes reportan somnolencia, mareos, letargo, una sensación cada vez mayor de confusión mental, pensamiento lento y apatía. Con el paso del tiempo, estos efectos interfieren con la memoria, la atención y la estabilidad emocional. 13 La pregabalina también se ha asociado con episodios de confusión, agitación, alucinaciones e incluso psicosis.14
• Problemas respiratorios: en 2019, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos emitió una advertencia sobre la influencia de la gabapentina en la depresión respiratoria, en especial cuando se usa con opioides u otros depresores del sistema nervioso central. Incluso las dosis estándar pueden retardar la respiración en los adultos mayores, las personas con problemas pulmonares o los pacientes que toman medicamentos sedantes.15
• Problemas corporales y de coordinación: el uso a largo plazo se relaciona con aumento de peso, inflamación (edema periférico), problemas digestivos y fatiga. Muchos usuarios también reportan ataxia, que es una pérdida de coordinación que les provoca inestabilidad o desequilibrio. Estos efectos secundarios son riesgosos para los adultos mayores vulnerables a caídas o fragilidad.16
Incluso cuando los pacientes quieren dejar de tomar gabapentinoides, no siempre es fácil hacerlo, ya que causan síntomas de abstinencia como ansiedad, insomnio, inquietud y náuseas.17 Estos síntomas obligan a los pacientes a utilizar el medicamento a largo plazo, incluso cuando los beneficios no son claros o no existen.
Cómo tratar el dolor lumbar crónico sin tomar medicamentos a largo plazo
Para las personas que padecen dolor lumbar persistente, el objetivo a menudo es encontrar un alivio duradero sin depender de medicamentos a largo plazo como la gabapentina. La buena noticia es que hay estrategias centradas en el estilo de vida que no solo reducen el dolor y la discapacidad, sino que también ayudan a resolver las causas subyacentes del malestar crónico, entre ellas:
1. Camine varias veces al día, aunque sea poco tiempo: muchas personas piensan que hay que esperar a que el dolor desaparezca para empezar a caminar, pero es una de las herramientas más importantes para la recuperación. Las caminatas cortas de entre dos y cinco minutos ayudan a que la columna se comprima y descomprima de forma suave, rehidrata los discos y activa los músculos estabilizadores. Caminar varias veces al día también ayuda a aflojar las caderas y la espalda baja, en especial cuando se hace de manera constante en lugar de en una sola sesión larga.
2. Interrumpa el tiempo sedentario: estar sentado durante mucho tiempo, ya sea en un escritorio, en un automóvil o en el sofá, ejerce una presión constante sobre los discos espinales y debilita los músculos posturales. Incluso las interrupciones pequeñas cuando está sentado marcan la diferencia.
Levántese cada 20 a 30 minutos, cambie su posición o haga algunos movimientos lentos para restablecer su cuerpo. También es muy beneficioso utilizar un escritorio ajustable con caminadora. Con el paso del tiempo, esto protege los tejidos de la columna y reduce el riesgo de brotes.
3. Desarrolle la fuerza central y la estabilidad de los glúteos: el dolor de espalda no suele limitarse a la espalda. Los músculos débiles del abdomen y de los glúteos hacen que la columna absorba más tensión. Los ejercicios de fuerza específicos, como los bird-dogs, los puentes de cadera y las sentadillas de pared, ayudan a restablecer el equilibrio en todo el cuerpo y previenen compensaciones de movimiento que prolongan o empeoran el dolor. Estos ejercicios son sencillos, no requieren equipo y pueden adaptarse a cualquier nivel de condición física.
4. Tome microdescansos para moverse y aliviar el estrés: el dolor de espalda suele empeorar cuando la tensión y la ansiedad se acumulan, por lo que incorporar técnicas sencillas de relajación a su día hace una gran diferencia. La respiración lenta y constante y los movimientos suaves como los giros del cuello ayudan a liberar la tensión muscular y la tensión mental que promueven el dolor. Cada dos horas, tómese un momento para hacer una pausa, cierre los ojos e inhale por la nariz.
Exhale con la misma lentitud, y permita que su cuerpo salga de ese estado tenso y ansioso. Esto calma el sistema nervioso y reduce las hormonas del estrés que tienden a intensificar el dolor. Después haga un movimiento ligero y fluido. Levante los brazos por encima de la cabeza, haga algunos desplantes o estire la columna. No necesita hacer algo extenuante, solo lo suficiente para mantener el flujo sanguíneo y evitar que se acumule la tensión.
5. Priorice la nutrición y el control del peso: el exceso de peso corporal genera una tensión continua en la columna vertebral, como cargar una mochila pesada a todas partes. Para aliviar esa carga, evite los alimentos ultraprocesados llenos de aceites de semillas con un contenido elevado de ácido linoleico, que se sabe que altera las mitocondrias. Lo ideal es que consuma suficientes alimentos enteros y carbohidratos saludables para mantener una energía celular constante.
Incluso los cambios modestos en la alimentación aligeran la carga que soporta la espalda con cada paso. A medida que su peso disminuye, moverse se vuelve más fácil y menos doloroso. También ganará más resistencia, lo que le permitirá mantenerse activo y generar impulso con hábitos cotidianos que favorezcan la recuperación a largo plazo.
6. Considere el dimetilsulfóxido (DMSO): si quiere un alivio adicional para el dolor de espalda crónico sin recurrir a medicamentos, una opción menos conocida es el DMSO, que es un compuesto de origen natural que se ha utilizado durante décadas para reducir la inflamación, aliviar el dolor y favorecer la curación de los tejidos.
Su habilidad de penetrar en los tejidos y transportar otras sustancias consigo ha dado lugar a numerosas terapias exitosas, en especial para lesiones musculoesqueléticas y condiciones de dolor crónico. Para obtener más información sobre cómo funciona el DMSO, cómo se utiliza y cómo puede complementar o incluso reemplazar los tratamientos convencionales, lea mi artículo llamado: "El secreto silenciado que potencia terapias contra el cáncer y otras enfermedades resistentes".
Cada una de estas estrategias aborda las causas subyacentes del dolor lumbar crónico sin depender de gabapentinoides. Para conocer más en detalle cómo estos hábitos cotidianos reducen el dolor y restauran la función, lea mi artículo llamado: "Pequeños cambios diarios para aliviar su incomodidad y mejorar su movilidad".
Preguntas frecuentes sobre la gabapentina y sus efectos cognitivos
P: ¿Para qué se utiliza la gabapentina?
R: La gabapentina es un medicamento recetado que en un inicio se aprobó para tratar las convulsiones. Hoy en día, se receta con frecuencia para el dolor crónico relacionado con los nervios, la fibromialgia, la ansiedad y las migrañas.
P: ¿Es segura la gabapentina para su uso a largo plazo?
R: El uso a largo plazo de gabapentina es muy común, pero algunas investigaciones recientes han relacionado el uso frecuente con un riesgo mayor de deterioro cognitivo y demencia, en especial con dosis elevadas de prescripción o duración prolongada.
P: ¿Quiénes tienen un mayor riesgo de sufrir los efectos secundarios de la gabapentina?
R: Los más vulnerables a los efectos secundarios de la gabapentina son los adultos mayores, las personas que toman múltiples medicamentos y aquellos con antecedentes de problemas de salud mental o consumo de sustancias.
P: ¿Cuáles son las alternativas a la gabapentina para el dolor lumbar crónico?
R: Se ha demostrado que las estrategias centradas en el estilo de vida, que incluyen caminar con frecuencia, fortalecer el core, romper con el sedentarismo, controlar el estrés y mejorar la alimentación, reducen el dolor crónico y la discapacidad sin los riesgos a largo plazo de los medicamentos.
P: ¿Qué es el DMSO y cómo ayuda a tratar el dolor?
R: El dimetilsulfóxido (DMSO) es un compuesto de origen natural que se utiliza para reducir la inflamación y favorecer la cicatrización de los tejidos. El DMSO penetra en los músculos y las articulaciones, lo que lo hace una opción útil para aliviar el dolor.
🔎Fuentes y Referencias:
- 1 Cleveland Clinic, Chronic Pain
- 2, 3 Injury Epidemiology, Volume 11, Article Number: 59 (2024)
- 4, 10, 11 Reg Anesth Pain Med. 2025 Jul 10:rapm-2025-106577
- 5 StatPearls [Internet]. Gabapentin
- 6 Ain-Shams Journal of Anesthesiology, Volume 13, Article Number: 63 (2021)
- 7 Korean J Pain. 2021 Jan 1;34(1):4–18
- 8, 12 Front Pharmacol. 2023 May 30;14:1128601
- 9 CMAJ. 2019 Jan 14;191(2):E47
- 13 Mayo Clinic, Gabapentin
- 14 BMC Pharmacol Toxicol. 2020 Feb 28;21:16
- 15 U.S. FDA, January 30, 2020
- 16 Medicines (Basel). 2023 Sep 6;10(9):52
- 17 American Addiction Centers, Gabapentin Withdrawal Symptoms, Signs and Side Effects
