📝    HISTORIA EN BREVE

  • Más conocido por sus nombres de marca Equal y NutraSweet, el aspartamo o aspartame se promociona como un endulzante “saludable” porque no contiene calorías ni azúcar
  • El aspartame podría tener el efecto opuesto al que se intenta conseguir con la pérdida de peso, ya que su cuerpo no se deja engañar por su sabor dulce sin calorías; los estudios han demostrado que podría tener una relación con un riesgo mayor de obesidad y diabetes tipo 2
  • Una de las mejores cosas que puede hacer para cuidar su salud es evitar todos los alimentos y bebidas “dietéticas”; otras etiquetas engañosas incluyen “light”, “lite”, “bajo en calorías”, “sin azúcar” o “cero azúcar”
  • La mayoría de los alimentos ultraprocesados ​​contienen endulzantes artificiales; podría evitar estas toxinas al basar su alimentación en alimentos frescos y enteros

🩺 Por el Dr. Mercola

El aspartame, que se encuentra en más de 5000 productos alimenticios en todo el mundo, ha sido promocionado como el endulzante "saludable" preferido, ya que no contiene calorías ni azúcar. Esto atrae a los consumidores que se preocupan por su alimentación y su salud y los hace creer, de forma errónea, que es buena idea cambiar el azúcar por dicho endulzante artificial. Sin embargo, eso no es verdad, ya que diversos estudios han demostrado una y otra vez que el aspartame es igual de dañino que el azúcar e incluso peor.

¿Qué es el aspartame? 

Más conocido por sus nombres de marca Equal y NutraSweet, el aspartame es un endulzante artificial que fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) a principios de la década de 1980. Desde entonces, los alimentos y bebidas que contienen este endulzante no nutritivo han llenado el mercado, e incluso puede encontrarse en otros productos como la pasta de dientes. Los adultos, los niños y las mujeres embarazadas de todo el mundo consumen tanto aspartame que se producen entre 3000 y 5000 toneladas métricas al año.

Después de consumir aspartame, este se descompone en metanol y en los aminoácidos ácido aspártico y fenilalanina, los cuales son precursores de los neurotransmisores monoaminas (serotonina, dopamina, adrenalina y noradrenalina). De acuerdo con un estudio que se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences, el metanol, el ácido aspártico y la fenilalanina tienen efectos muy fuertes en el sistema nervioso central.

Sin embargo, lo que hace que este endulzante sea tan famoso es que es 200 veces más dulce que el azúcar y tiene casi cero calorías, lo que hace que las personas crean que es un sustituto saludable que podría ayudar a mantener o perder peso. Sin embargo, la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que, “no existe un consenso evidente sobre si los endulzantes sin azúcar son efectivos para mantener o perder peso a largo plazo”.

El mito de los endulzantes artificiales seguros y saludables

De acuerdo con el grupo que encabeza la Asociación Internacional sobre los Endulzantes, los endulzantes artificiales como el aspartame no solo son seguros, sino que también ayudan a perder peso, prevenir la diabetes y proteger la salud bucal. Incluso los funcionarios de salud y las agencias de gobierno han apoyado estas recomendaciones, lo que incita a las personas a cambiar el azúcar por los endulzantes artificiales.

Sin embargo, en cuanto a la pérdida de peso, los endulzantes artificiales podrían tener el efecto opuesto al que intentan conseguir. Esto se debe a que su cuerpo no se deja engañar por su sabor dulce sin calorías. Según Brian Hoffmann, Ph. D., autor principal de una investigación con animales que se presentó en la conferencia anual de Biología Experimental en 2018: 

“El cuerpo tiene mecanismos para manejar el azúcar (en cantidades moderadas); sin embargo, cuando se consumen grandes cantidades durante mucho tiempo, estos mecanismos dejan de funcionar... Cambiar el azúcar por endulzantes artificiales sin calorías afecta de forma negativa el metabolismo de las grasas y la energía”.

El cuerpo necesita una determinada cantidad de calorías para desactivar la hormona leptina, la cual regula el apetito. Si consume algo dulce, pero sin calorías, los sistemas de recompensa del cerebro se activan, pero no hay nada que los desactive, ya que las calorías no llegan. Esto le indica al cuerpo que necesita más calorías, lo que genera antojos por carbohidratos.

El aspartame también podría provocar diversos trastornos en el metabolismo que podrían ocasionar que almacene más grasa y aumente de peso. Estos mecanismos de acción aumentan el riesgo de obesidad y de diabetes tipo 2. Un estudio que se publicó en el Yale Journal of Biology and Medicine demostró que tomar una bebida de dieta al día podría tener una relación con un aumento de 0.16 kilogramos por metro cuadrado del IMC. También demostró la correlación entre el uso elevado de endulzantes artificiales en alimentos y bebidas y el aumento de los índices de obesidad.

Otro estudio que se publicó en la revista Nature también demostró una relación directa de causa y efecto entre el consumo de endulzantes artificiales y un mayor nivel de azúcar en la sangre. Un estudio con animales en PLOS One reveló resultados similares, e indicó que los animales que consumieron endulzantes artificiales terminaron con un riesgo mayor de intolerancia a la glucosa.

Otros peligros del aspartame

Además de la obesidad y la diabetes tipo 2, en las últimas décadas, cada vez son más estudios que demuestran que el aspartame podría tener una relación con diversos problemas de salud. Algunas de las afecciones que podrían tener una relación con su consumo incluyen:

1.  Problemas cognitivos y de conducta. Según un estudio que se publicó en la revista Nutritional Neuroscience, el aspartame actúa como un estresante químico y aumenta la producción de radicales libres y los niveles de cortisol. Estos mecanismos de acción aumentan el riesgo de daño oxidativo en el cerebro, lo que podría generar síntomas neurofisiológicos y conductuales, incluyendo “problemas de aprendizaje, dolores de cabeza, convulsiones, migrañas, estados de ánimo irritables, ansiedad, depresión e insomnio”.

Un estudio con animales que se publicó en PNAS demostró que los efectos neurotóxicos del aspartame en la parte del cerebro responsable de regular el miedo y la ansiedad, pueden observarse hasta en dos generaciones de ratones expuestos al aspartamo. Con base en estos resultados, los investigadores llegaron a la conclusión de que los cambios en la salud mental inducidos por el aspartame podrían transmitirse a las generaciones futuras en los humanos.

2.  Daños en el ADN. El aspartame podría provocar cambios epigenéticos, lo que podría afectar el funcionamiento de una secuencia de ADN. Las investigaciones sugieren que estos cambios en la expresión génica, que afectan a las células sexuales, también podrían transmitirse a generaciones futuras.

3.  Enfermedad cardiovascular (CVD). Un estudio que se realizó en Francia y publicado en el BMJ, buscó una relación entre los endulzantes artificiales y las enfermedades cardiovasculares. Sus hallazgos revelaron que el consumo total de endulzantes artificiales podría tener una relación con un riesgo mayor de CVD y de enfermedad cerebrovascular. Entre los endulzantes artificiales, el aspartame tuvo una relación con un riesgo mayor de derrame cerebral.

4.       Cáncer. Hace más de 25 años advertí sobre el potencial cancerígeno del aspartame en mi sitio web, y en 2006 lo volví a mencionar en mi libro Sweet Deception. En julio de 2023, la Organización Mundial de la Salud al fin se puso al día y declaró al aspartame como un carcinógeno potencial. Además, un estudio de 2022 que se publicó en PLOS Medicine descubrió que las personas que consumían grandes cantidades de endulzantes artificiales tenían un riesgo mayor de cáncer en general.

Entre los endulzantes artificiales que se estudiaron, el aspartame y el acesulfamo-K, tuvieron una relación con un riesgo mayor de cáncer, mientras que el consumo de aspartame se asoció con un riesgo mayor de cáncer de mama y de cánceres relacionados con la obesidad, incluyendo los de estómago, hígado y colorrectal.

5.  Desequilibrio del microbioma intestinal. Un estudio que se publicó en Molecules destacó la capacidad del aspartame para dañar y matar las bacterias beneficiosas del intestino. Ariel Kushmaro, Ph. D., autor principal del estudio, dijo para Business Insider que, “no afirmamos que sea tóxico para los seres humanos. Afirmamos que podría ser tóxico para las bacterias del intestino y, por lo tanto, nos podría influir”.

6.  Daño al hígado. Una de las consecuencias de que el aspartame altere su microbiota intestinal es que podría aumentar el riesgo de sufrir enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés), y se ha demostrado que los endulzantes artificiales podrían influir en esta enfermedad.

7.  Mortalidad por todas las causas. Una revisión sistemática y metaanálisis que realizó la OMS, que incluyó 283 estudios, reveló que consumir una gran cantidad de bebidas que contienen endulzantes artificiales podría aumentar hasta en un 12 % el riesgo de mortalidad por todas las causas.

Tenga cuidado con estos productos que contienen aspartame

Con base en la creciente evidencia de los peligros del aspartame para la salud, es evidente que no debería ser parte de su alimentación. Una de las mejores cosas que puede hacer para cuidar su salud es evitar todos los alimentos y bebidas “dietéticas”. Otras etiquetas engañosas incluyen “light”, “lite”, “bajo en calorías”, “sin azúcar” o “cero azúcar”, ya que estos productos a menudo contienen endulzantes artificiales.

Sin embargo, además de las sodas de dieta y los bocadillos sin azúcar, el aspartame también se encuentra en otros productos, así que asegúrese de leer muy bien las etiquetas, incluso de los productos que no esperaría. Una vez que sepa dónde buscar aspartame y otros endulzantes artificiales, será sencillo eliminarlos de su alimentación. Algunos de los productos que podrían tener aspartame incluyen:

  • Productos lácteos comerciales
  • Cátsup y salsa de tomate
  • Aderezos para ensaladas
  • Productos horneados preenvasados
  • Yogures de sabores
  • Comidas preparadas listas para llevar
  • Goma de mascar (chicle)
  • Cereales
  • Café instantáneo
  • Gelatinas y budines
  • Dulces, galletas y helados
  • Jarabes
  • Medicamentos
  • Pasta dental

Lleve una alimentación saludable para evitar los endulzantes artificiales

La mayoría de los alimentos ultraprocesados ​​contienen endulzantes artificiales, por lo que, al basar su alimentación en alimentos frescos y enteros, podrá evitar estas toxinas. Por ejemplo, puede satisfacer sus antojos de algo dulce con opciones saludables como bayas, en lugar de bocadillos endulzados con aspartame. Recuerde, la mejor bebida sin calorías que puede tomar es agua natural pura y filtrada.

Si siente algún antojo, puede eliminarlo al consumir alimentos ácidos como vegetales fermentados o tomar agua con un poco de limón, que también es una buena alternativa a las bebidas de dieta. Cuando necesite utilizar un endulzante para cocinar, hornear o preparar alguna bebida, piense muy bien cuál utilizar. Yo recomiendo usar miel orgánica en lugar de endulzantes como Splenda y NutraSweet.

Controle sus antojos de azúcar con ayuda de las EFT

Eliminar los endulzantes artificiales de su alimentación es más fácil cuando se aborda la conexión emocional subyacente que podría estar generando el deseo de consumir estos productos. El vídeo de arriba muestra cómo utilizar las Técnicas de Libertad Emocional (EFT), una herramienta de acupresión psicológica que le ayuda a superar el deseo de consumir alimentos que contienen este ingrediente tan dañino.