📝HISTORIA EN BREVE

  • Las grasas saturadas son moléculas estables y protectoras. Las grasas insaturadas son inestables y pueden causar mucho daño cuando se consumen en exceso
  • Los aceites vegetales, ricos en grasas poliinsaturadas (PUFA), pueden alterar la tasa metabólica, aumentar la permeabilidad intestinal e inducir la disbiosis e inflamación intestinal. El alto consumo de PUFA también produce cambios en el microbioma intestinal, lo que puede afectar su salud general
  • El alto consumo de PUFA también puede tener un impacto perjudicial en la tiroides y la salud metabólica, ya que impide que las células utilicen las hormonas tiroideas
  • Para una salud óptima, coma alimentos reales y dé prioridad a las grasas animales ricas en grasas saturadas estables y protectoras

🩺Por Ashley Armstrong, autora invitada

Es posible que ya haya oído hablar de lo dañinos que son los aceites vegetales. Pero ¿alguna vez se ha preguntado por qué? Mi mayor problema con los aceites vegetales es que afectan su tasa metabólica y su salud intestinal, que son los dos factores más importantes que afectan su estado de salud.

Entonces, es un problema que nuestro sistema alimentario se centre en ellos. Además, los principales consejos de nutrición de Harvard todavía recomiendan el aceite vegetal como una "grasa saludable" porque reduce el colesterol sérico.

Pero ¿es cierto que los PUFA (grasas poliinsaturadas) son moléculas muy inestables? (Los aceites vegetales tienen un alto contenido de PUFA, en especial, ácido linoleico, un omega-6). Según el Dr. Chris Masterjohn:

"Los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) son muy susceptibles a la peroxidación lipídica debido a sus dobles enlaces inestables. 1
Los PUFA, en este sentido, son como un cristal delicado... Cuando el vidrio se rompe, ocasiona muchos fragmentos peligrosos... Del mismo modo, cuando los PUFA se rompen, dejan fragmentos como el MDA, que son capaces de dañar las proteínas, el ADN y otros componentes estructurales y funcionalmente importantes de nuestras células".2

Tener más de estas grasas crea un ambiente interno dañino. Por lo tanto, a largo plazo, el alto consumo de PUFA tiene consecuencias en la salud. Analicemos algunas de estas consecuencias.

Los aceites vegetales aumentan la permeabilidad intestinal

En primer lugar, los aceites vegetales causan estragos en el intestino, ya que aumentan la permeabilidad de las uniones estrechas.3 Las uniones estrechas desempeñan un papel importante en la función de la barrera intestinal, ya que mantienen la permeabilidad selectiva. Bueno, por desgracia, los PUFA pueden aumentar la permeabilidad de las uniones estrechas. (¡No es lo que queremos!)

En un estudio, la dieta rica en AGPI omega-6 aumentó la inflamación del huésped, el estrés oxidativo y la disfunción de la barrera intestinal:4

"La dieta de aceite de maíz, rica en ácidos grasos poliinsaturados omega-6, aumentó el potencial de supervivencia e invasión de patobiontes en un intestino inflamado, oxidado y dañado, mientras que los ácidos grasos saturados promovieron las respuestas inflamatorias compensatorias que se involucran en la curación de los tejidos.
concluimos que varios lípidos alteran de manera única la interacción huésped-microbio en el intestino. Si bien el alto consumo de grasas tiene un impacto distintivo en la microbiota intestinal, el tipo de ácidos grasos altera la abundancia microbiana relativa y las funciones previstas. Estos resultados respaldan que el tipo de grasa es la clave para comprender los efectos biológicos de las dietas ricas en grasas en la salud intestinal".

Tomar más omega-3 no es la solución

Entonces, usted podría decir: “Incrementaré mi consumo de omega-3, que son los PUFA saludables”. No, no es así como funciona. Se ha demostrado que el alto consumo de PUFA omega-6 modifica el microbioma intestinal y puede inducir la disbiosis e inflamación intestinal. 5

Aunque los autores de este estudio indican que los PUFA omega-3 ayudaron a bajar la inflamación a corto plazo, eso fue porque suprimieron el sistema inmunológico, lo cual posteriormente causó otros problemas de salud e incrementó la mortalidad.

Las grasas saturadas son moléculas estables y protectoras. Las grasas insaturadas son inestables y pueden causar mucho daño cuando se consumen en exceso. Por lo tanto, tiene sentido que el intestino pueda dañarse con el tiempo debido al alto consumo de PUFA.

"En términos clínicos, un exceso de ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) ω-6 y una cantidad inadecuada de PUFA ω-3 podría incrementar el riesgo de desarrollar colitis ulcerosa. En modelos de roedores, se ha demostrado que los PUFA ω-3 atenúan o exacerban la colitis en diferentes estudios.
Llegamos a la hipótesis que una proporción alta de PUFA ω-6: ω-3 puede incrementar la susceptibilidad a la colitis a través del nexo microbio-inmunidad. Para abordar esto, les dimos a los ratones destetados una alimentación rica en PUFA ω-6 (aceite de maíz) y una alimentación suplementada con PUFA ω-3 (aceite de maíz + aceite de pescado) durante 5 semanas. Evaluamos la microbiota intestinal, colitis inducida con Citrobacter rodentium y después con progresión de la enfermedad.
Descubrimos que los PUFA ω-6 enriquecieron la microbiota con enterobacterias, bacterias filamentosas segmentadas y Clostridia spp., que son conocidas por causar inflamación. Durante la colitis inducida por infección, los ratones alimentados con PUFA ω-6 sufrieron más daño intestinal, infiltración de células inmunes, manifestación de prostaglandina E2 y la infección por C. translocación de rodentium a través de la mucosa intestinal.
Incluir PUFA ω-3 a una alimentación alta en PUFA ω-6 revirtió la proliferación microbiana que induce la inflamación y enriqueció los microbios beneficiosos, como Lactobacillus y Bifidobacteria, redujo la infiltración de células inmunes y alteró la inducción de citocinas/quimiocinas durante la infección.
Si bien la suplementación con PUFA ω-3 protegió contra la colitis grave, estos ratones sufrieron una mayor mortalidad relacionada con factores séricos que se relacionan con la sepsis, como la proteína de unión a LPS, IL-15 y TNF-α. Estos ratones también demostraron una menor expresión de la fosfatasa alcalina intestinal y una incapacidad para desfosforilar el LPS.
Por lo tanto, la microbiota colónica cambio de manera diferencial al variar la composición de PUFA, lo que confiere una susceptibilidad mutada a la colitis. En general, los PUFA ω-6 enriquecen los microbios proinflamatorios y agravan la colitis, pero previene la inflamación sistémica inducida por infecciones.
Por el contrario, la suplementación con PUFA ω-3 revierte los efectos de una alimentación de PUFA ω-6, pero altera las respuestas inducidas por infecciones, lo que causa sepsis. Concluimos que, como agente antiinflamatorio, la suplementación con PUFA ω-3 durante la infección puede ser perjudicial cuando las respuestas inflamatorias del huésped son críticas para la supervivencia".6

Los PUFA tienen un impacto negativo en la tiroides y la salud metabólica

Otra consecuencia del alto consumo de PUFA es que los PUFA pueden afectar la salud metabólica y de la tiroides, ya que interfieren con la capacidad de las células para utilizar la hormona tiroidea activa. Es fantástico que nuestro cuerpo pueda convertir la T4 en T3 activa. Pero para aumentar la producción de energía, nuestras células deben tener la capacidad de acceder a esa T3.

De hecho, los niveles de T3 tisular son diferentes a los de T3 sérica,7 es por eso que una de las mejores formas de evaluar la salud metabólica y de la tiroides es al medir la temperatura corporal y el pulso, ya que una mayor T3 celular aumenta la tasa metabólica, eleva la temperatura corporal y aumenta nuestro pulso.8 Comprender esto nos ayuda a entender por qué es malo que los PUFA interfieran con la capacidad de las células para utilizar la hormona tiroidea activa, T3.

"En términos de suprimir la acción de la T3, el aceite de cártamo [alto en PUFA omega-6] fue más efectivo que el sebo de res... Las grasas poliinsaturadas suprimen de manera única la expresión genética de las enzimas lipogénicas, ya que funcionan como inhibidores competitivos de la acción de la T3, quizá a nivel del receptor nuclear. 9
La capacidad de los ácidos grasos insaturados para la INB (Inhibición de la unión nuclear de T3) fue mayor que la de los ácidos grasos saturados y aumentó con el número de dobles enlaces.10
Los efectos de ácidos grasos seleccionados (linoleico - PUFA, oleico - MUFA y palmítico - SFA) fueron comparados con los de la unión al receptor de triyodotironina (T3)... en cuanto a la capacidad inhibitoria, el ácido linoleico fue el que tuvo mayor capacidad, luego el ácido oleico y el último fue el ácido palmítico".11

Adopte un enfoque sensato

Nunca deberíamos irnos a los extremos. No debe llevar una dieta sin PUFA y tampoco es el objetivo. Sin embargo, tampoco es necesario consumir muchos PUFA. No es necesario agregar más omega-3 a su alimentación si consume grasas animales. No es necesario agregar aceite de pescado ni tampoco comer semillas de lino. Y, ciertamente, tampoco es necesario aumentar el consumo de aceite vegetal.

En cambio, debe centrase en comer alimentos enteros. Y, en cuanto a las grasas, las grasas animales ricas en grasas saturadas estables y protectoras deben ser su opción principal. Justo como lo hicieron nuestros antepasados. Esto le proporcionará a su cuerpo un perfil de ácidos grasos óptimo. Además, este enfoque es muy lógico.

Los aceites vegetales no existían hace 100 años. Las personas no consumían aceite de pescado. Disfrutaban de una dieta rica en productos animales y consumían grasas saturadas sin preocupación alguna. Asimismo, las tasas de enfermedades crónicas y autoinmunes que enfrentamos hoy eran muy bajas.

Información sobre nuestra autora invitada

Ashley Armstrong tiene altos grados académicos y se especializa en ingeniería mecánica, además es entrenadora personal certificada y cofundadora de Angel Acres Egg Co., una empresa que produce huevos con niveles bajos de grasas poliinsaturadas.