📝HISTORIA EN BREVE

  • Con la ayuda de nueva tecnología, los investigadores pudieron identificar con mayor precisión nanopartículas de plástico de menos de 100 nanómetros (nm), y encontraron concentraciones que oscilaban entre 110 000 y 370 000 partículas por 1 litro de agua
  • Esto fue mucho más alto que lo que se estimaba en 2018, que era un promedio de 325 partículas de microplástico por botella. La nueva tecnología encontró millones de nanopartículas que no estaban entre los siete tipos de plásticos que el algoritmo pudo identificar, lo que sugiere que no se originaron en la botella
  • Los más preocupante es el tamaño de las nanopartículas, ya que podrían ingresar a las células y propiciar una disfunción en órganos importantes, ya que depositan sustancias químicas que alteran el sistema endocrino
  • El plástico contribuye, en gran medida, al hábito de usar y tirar. Las plantas de tratamiento de aguas residuales no están equipadas para filtrar partículas de plástico, y un estudio que utilizó tecnología más antigua calculó que consumimos una cantidad plástico equivalente a una tarjeta de crédito a la semana
  • Existen pruebas que demuestran que los productos químicos del plástico podrían dañar la salud de las generaciones futuras a través de la disrupción endocrina intergeneracional. Todos podemos ayudar a reducir la contaminación por plásticos de diversas maneras, incluyendo evitar las bolsas y botellas de agua de plástico y lavar la ropa sintética con menos frecuencia

🩺Por el Dr. Mercola

Con ayuda de una plataforma de imágenes de dispersión Raman estimulada (SRS) hiperespectral, los investigadores1 pudieron identificar con mayor precisión plásticos de nanopartículas individuales de menos de 100 nanómetros (nm). Los investigadores pudieron detectar siete tipos de partículas de plástico y contar concentraciones que oscilaban entre 110 000 y 370 000 partículas por litro de agua, esto fue mucho más alto que lo que se estimaba en 2018, que era un promedio de 325 partículas de microplástico por botella. 2

Si bien, el estudio presentado encontró nanopartículas de plástico en el agua embotellada en cantidades mucho mayores a lo previsto, las botellas de agua no son la única fuente de plástico que podemos consumir. Los microplásticos de las fibras artificiales de la ropa, las microperlas que se encuentran en los productos de cuidado personal, los plásticos que se desprenden de las redes de pesca, las bolsas de plástico y los biosólidos esparcidos en las tierras de cultivo son una pesadilla para el medio ambiente, en especial para los océanos, las vías fluviales, la avifauna y la vida marina.

Si bien, algunos grupos de presión luchan por restringir el uso del plástico, otros grupos y organizaciones que dependen del plástico para su salud financiera están tratando de detener esas restricciones. El grupo de presión de la Asociación de la Industria del Plástico, la Alianza Americana de Bolsas de Plástico Reciclables, antes llamada Alianza Progresista Americana de Bolsas,3 respalda la legislación que evitaría que las comunidades locales aborden la contaminación por plásticos.

Por ejemplo, en Tennessee se aprobó una ley que prohibía a las ciudades locales restringir el uso de bolsas de plástico para comestibles, la cual contó con el apoyo de la Alianza Progresista Americana de Bolsas. 4 El grupo sostiene que las personas utilizan estas bolsas más de una vez y que además son reciclables en las tiendas de donde provienen.

Richard Briggs, republicano del Senado mencionó que, "si amas el aire libre y la naturaleza, y crees que Tennessee es un lugar hermoso, en realidad no veo ningún fundamento para decir que está bien tener estos plásticos de un solo uso que vemos tirados en las calles y en nuestros ríos". "La situación no mejorará si no se hace nada, por el contrario, sólo empeorará".5

1 litro de agua contiene 240 000 partículas de plástico

Disminuir las bolsas de plástico de un solo uso podría ayudar a reducir la cantidad de microplásticos que ingresan a las vías fluviales y que son difíciles de extraer. Sin embargo, el estudio presentado evaluó, "con una sensibilidad y precisión sin precedentes", la cantidad de nanoplásticos que se liberan en el agua embotellada.6 Los resultados demostraron un volumen de nanopartículas mucho mayor de lo que se tenía previsto.

Y, como indica CNN Health,7 el tamaño de las nanopartículas es tan diminuto que podrían moverse a través de los tejidos del tracto digestivo o de los pulmones y entrar al torrente sanguíneo, y así llegar a todo el cuerpo. Para que se dé una idea, los investigadores midieron partículas de plástico que miden una milésima parte del ancho de un cabello humano, y encontraron un promedio de 240 000 partículas de siete tipos de plástico en el equivalente a dos botellas de agua de tamaño estándar.

De los plásticos que se detectaron, el 90 % eran nanoplásticos y el resto eran microplásticos, que van desde menos de 0.2 pulgadas (5 milímetros) hasta 1/25 000 de 1 pulgada (1 micrómetro). Sherri Mason, directora de sostenibilidad de Penn State Behrend, que no participó en el estudio, calificó el trabajo como "profundo" e "innovador".8

Sherri mencionó que estos hallazgos respaldan el consejo de que debe evitar el contacto con plástico en sus alimentos y bebidas. "Las personas no saben que los plásticos se desprenden, pero si lo hacen", dijo Sherri. "Casi de la misma manera que eliminamos células de la piel de manera constante, los plásticos desprenden pequeños trozos que se rompen, como cuando abre ese recipiente de plástico para su ensalada que compró en la tienda o un queso envuelto en plástico".9

Los resultados de este estudio brindan nueva información. Pero, lo más preocupante es que, cuando los investigadores estaban estudiando siete tipos principales de plástico se dieron cuenta que había entre 110 000 y 370 000 trozos de plástico en tres marcas populares de agua. Sin embargo, con la ayuda de nueva tecnología, los investigadores pudieron ver millones de nanopartículas que no estaban entre los siete tipos que estudiaron. 10

En otras palabras, las 370 000 nanopartículas de plástico en 1 litro de agua embotellada son sólo una parte del problema. Cuando se realizó el estudio, los investigadores solo pudieron evaluar siete tipos de plásticos con la nueva tecnología. La versión modificada de la espectroscopia que se utilizó para mejorar la imagen no pudo identificar las partículas, por lo que los investigadores desarrollaron una tecnología de aprendizaje basada en máquinas que les permitió identificar los siete tipos.

Naixin Qian, autor principal, habló sobre los tipos de plástico que se encuentran en el agua embotellada y mencionó que, "con base en otros estudios, esperábamos que la mayoría de los microplásticos en el agua embotellada provinieran de fugas de la botella de plástico, que por lo general está hecha de PET (tereftalato de polietileno). Sin embargo, descubrimos que había muchos tipos de plástico de diferentes tamaños en una botella de agua".11

La falta de análisis efectivos genera una brecha de conocimiento fundamental

Los investigadores detectaron plásticos que no provenían de la botella. El equipo de Columbia está investigando la teoría de que dichas partículas podrían provenir de la fuente de agua o de la planta de fabricación. Esto nos hace preguntar si el agua del grifo de verdad tiene menos plástico que el agua embotellada

Los más preocupante es el tamaño de las nanopartículas, ya que podrían ingresar a las células y propiciar una disfunción en órganos importantes, ya que depositan sustancias químicas que alteran el sistema endocrino. Phoebe Stapleton es profesora asociada de farmacología y toxicología en la Facultad de Farmacia Ernest Mario de la Universidad de Rutgers, y una de las científicas del estudio. 12

"Hasta ahora, se han encontrado micro y nanoplásticos en la placenta humana", dijo Phoebe. "También se han encontrado en tejidos pulmonares, en la sangre y en las heces humanas".

"Sabemos que estas micropartículas pueden entrar al cuerpo, y qué una cantidad aún mayor de las nanopartículas más pequeñas ingresan a las células, pero no sabemos con exactitud a qué parte de la célula llegan o qué hacen, y tampoco sabemos si volverán a salir ni cómo", dijo para CNN Health. 13

Los investigadores mencionan que, "debido a la falta de técnicas analíticas efectivas, aún existe una brecha de conocimiento fundamental sobre los nanoplásticos",14 algo que la nueva tecnología podría comenzar a resolver. Sherri señala que se trata de una nueva etapa en la investigación del plástico, el tratar de comprender el impacto potencial que tiene en la salud humana.

Los científicos apenas comienzan a comprender la influencia tan grande que tienen los plásticos en el medio ambiente y el cuerpo humano. La CNN contactó a la Asociación Internacional de Agua Embotellada para obtener más información.  Un portavoz dijo para CNN por correo electrónico:15

"Es necesario realizar más investigaciones para crear métodos estandarizados que ayuden a medir y cuantificar los nanoplásticos que se encuentran en nuestro entorno. Además de la falta de dichos métodos, tampoco existe un consenso científico sobre los impactos potenciales de las partículas de nano y microplásticos. Por lo tanto, los informes de los medios de comunicación sobre estas partículas en el agua potable solo asustan a los consumidores".

Wei Min, escritor principal del estudio, es un profesor de química de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York que coinventó la SRS en 2008. Wei dijo para CNN16 que, la tecnología tiene la capacidad de evaluar muestras de tejido humano y, que los datos sin procesar del estudio son una serie de imágenes. "De hecho, tenemos muchos datos que nos muestran que, si una partícula entra en un lugar específico en un determinado tipo de célula, podremos localizarla con precisión", afirmó Wei.

Consumimos e inhalamos una cantidad sorprendente de plástico

Es bien sabido que vivimos en una sociedad de usar y tirar, y que muchos productos se fabrican para el consumo a corto plazo. Se pronostica que para el 2050 los océanos contendrán más plástico, por peso, que peces, y la vida marina quedará destruida. 17 El problema con el plástico es que no se biodegrada, más bien, se fotodegrada. 18 Este proceso puede tardar cientos de años y, a pesar de que se descompone, no desaparece por completo.

Además, las plantas de tratamiento de aguas residuales no están equipadas para filtrar los microplásticos, ya que el proceso se inventó mucho antes del auge del plástico. Como lo mencione a finales de 2023, gracias a una mentalidad de usar y tirar, el plástico ha invadido algunas de las zonas más limpias del mundo, lo que amenaza la vida silvestre y los suministros de agua.

Según una investigación que se realizó en Australia,19 una persona promedio consume cerca de 5 gramos de plástico a la semana. Esto es el equivalente a una tarjeta de crédito. Estos datos se publicaron en 2019, mucho antes de que la nueva tecnología demostrara que, a través del agua embotellada, se consume una cantidad más alta de plástico de lo que se pensaba en el pasado.

Existe una posibilidad clara de que se produzcan consecuencias biológicas desastrosas, ya que muchos de los químicos plastificantes tienen una estructura similar a la de las hormonas humanas naturales y, por lo tanto, podrían afectar diversos procesos fisiológicos. Además, no sólo consumimos partículas de plástico en nuestro suministro de agua. De acuerdo con un estudio20 que se realizó en Ámsterdam, cerca del 80 % de la carne, la leche y la sangre de res y de cerdo contienen partículas de plástico.

El escritor de un estudio mencionó que, "producir alimentos sin plástico para animales podría ser una forma de disminuir la exposición de partículas de plástico en el ganado". Como si no consumiéramos suficiente plástico,21 la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) de Estados Unidos, se está asociando con universidades con el fin de desarrollar un proceso para producir alimentos de desechos de plástico y papel, lo cual comenzó como un proyecto para brindar alimento a corto plazo al personal militar de Estados Unidos en misiones prolongadas.

Los microplásticos podrían alterar las funciones fisiológicas  

En el siguiente vídeo, Pete Myers, Ph.D., profesor adjunto de química en la Universidad Carnegie Mellon y fundador, director ejecutivo y científico del Environmental Health Sciences, habla sobre los químicos del plástico y el impacto que tienen en el sistema endocrino humano. De acuerdo con Pete, existe evidencia que demuestra que los productos químicos del plástico podrían dañar la salud de las generaciones futuras a través de la disrupción endocrina intergeneracional.

Como ya lo he mencionado, tenemos una adicción peligrosa al plástico, con una lista enorme de trastornos y problemas de salud conocidos. Si eso no fuera suficiente, reciclar es casi imposible y muy costoso. Si bien, la investigación de Australia demostró que las partículas de plástico podrían llegar a la carne del ganado, investigadores de la Universidad de Viena descubrieron que también podrían llegar al cerebro. 22 Después de solo horas de tomar agua potable con plástico, se pudieron identificar partículas en el cerebro de los ratones, lo que aumenta el riesgo de trastornos neurológicos e inflamación.

De acuerdo con The Guardian,23 "además de las posibles consecuencias degenerativas graves, los investigadores también creen que la contaminación por microplásticos en nuestros cerebros, podría tener efectos en la salud a corto plazo, como deterioro cognitivo, neurotoxicidad y alterar los niveles de neurotransmisores, lo que podría favorecer cambios de comportamiento".

Un estudio de 2019,24 descubrió que los microplásticos de poliestireno podrían afectar la barrera del intestino, la microbiota y el metabolismo de los ratones. Los autores informaron que, "en este estudio, expusimos a los ratones machos a 5 μm de micropartículas de poliestireno fluorescente y puro durante seis semanas. Los resultados demostraron que las micropartículas de poliestireno llegaron a los intestinos de los ratones, y podrían disminuir la secreción de mucosa intestinal y dañar la función de la barrera del intestino".

Eliminar los empaques innecesarios podría contribuir, en gran medida, a reducir los residuos de plástico. Si los fabricantes de bebidas volvieran a utilizar las botellas de vidrio inertes y fáciles de reciclar, también podrían ayudar a reducir la contaminación y los efectos nocivos.

Si bien, muchos han prometido abordar la contaminación por plásticos, aún no se nota un cambio en la creciente cantidad de plásticos que llegan a los océanos, al suministro de agua y de alimentos y a nuestros cuerpos. Todos podemos ayudar a reducir la contaminación por plásticos, al disminuir su uso. Algunas recomendaciones son:

  • Evitar las bolsas de plástico (incluso para bocadillos o para guardar los alimentos)
  • Evitar los popotes desechables (existen varias alternativas en el mercado, como popotes reutilizables de acero inoxidable, bambú e incluso vidrio)
  • Lavar la ropa sintética con menos frecuencia y utilizar un ciclo suave para disminuir la cantidad de fibras que se desprenden; considere utilizar productos que atrapan las fibras de la ropa en su lavadora
  • Elegir cepillos de dientes hechos de bambú o lino
  • Evitar las botellas de plástico desechables; lleve siempre su propia botella reutilizable