📝HISTORIA EN BREVE

  • En el año 2009, Beth Lambert fundó Epidemic Answers, una organización de investigación que se enfoca en ayudar a niños con autismo y otras enfermedades crónicas
  • En el año 2010, publicó el libro titulado "A Compromised Generation: The Epidemic of Chronic Illness in America’s Children", en el que habla sobre la relación entre los factores ambientales y las diferentes epidemias infantiles, incluyendo el autismo y otras enfermedades autoinmunes
  • La organización Epidemic Answers también realizó el proyecto llamado "Documenting Hope", que analiza las causas ambientales detrás de las enfermedades crónicas y menciona algunas estrategias para revertirlas
  • El autismo y casi todas las demás enfermedades crónicas en niños se relacionan con una serie de factores que incrementan la carga tóxica de la vida moderna

📝Por el Dr. Mercola

Recientemente tuve la oportunidad de entrevistar a Beth Lambert, quien en el año 2009 fundó Epidemic Answers, una organización de investigación que se enfoca en ayudar a niños con autismo y otras enfermedades crónicas.

Cuando me gradué de la facultad de medicina, la incidencia del autismo era de 1 en cada 10 000 niños y, de hecho, durante la primera década de mi práctica médica, no recibí ni un solo paciente con autismo. Sin embargo, a mediados y finales de los años 90, llegaron cientos de niños con autismo a mi consultorio, y desde entonces el autismo ha alcanzado niveles epidémicos.

En el 2010, Lambert publicó el libro titulado "A Compromised Generation: The Epidemic of Chronic Illness in America’s Children", en el que habla sobre la relación entre los factores ambientales y las diferentes epidemias infantiles, incluyendo el autismo y otras enfermedades autoinmunes. De acuerdo con Lambert:

"Decidí contar la historia de los niños que presentaron mejoras. Desde entonces, me he dedicado a documentar la historia de los niños que han logrado revertir todo tipo de problemas de salud y fundé una organización sin fines de lucro para ayudar a los padres a acceder a los recursos que necesitan para ayudar a sus hijos a recuperarse.
Después, comencé a realizar varios estudios de investigación para analizar las causas ambientales del autismo, el TDAH y las enfermedades autoinmunes, y qué se puede hacer para ayudar a revertir estos problemas de salud.
Ahora, una de mis misiones de vida es ayudar a las personas a entender que sus hijos pueden recuperarse de su enfermedad y que existen muchas herramientas y recursos para acabar con esta epidemia. Así es, lo único que se necesita es información y acceso a esos recursos, eso es todo. Lo importante aquí es que el problema tiene solución y mi objetivo es correr la voz".

Los estudios de Epidemic Answers

Chris D'Adamo, quien es el coautor de mi artículo sobre el ácido linoleico (AL) que se publicó en la revista Nutrients, es el director de investigación del proyecto de Epidemic Answers, llamado "Documenting Hope", el cual analiza las causas ambientales de las enfermedades crónicas y lo que podemos hacer para revertirlas. Lambert explica:

"Nuestro primer estudio está recopilando una gran cantidad de información sobre todo lo que implica ser un niño en Estados Unidos en esta época moderna. Analiza todo, desde lo que comen, hasta lo que se ponen en la piel, lo que hacen durante el día (hábitos frente a la pantalla, sueño), todo lo que se considere parte de su salud. Correlacionamos todos estos factores con los resultados de salud, síntomas, diagnósticos, etc.".

Pero eso no es todo, también están realizando un estudio de intervención que analiza a mayor detalle la salud de un pequeño grupo de niños con enfermedades crónicas para identificar las causas subyacentes. Luego, cada niño se asigna a un programa personalizado de 18 meses para revertir su problema de salud y se documenta todo su progreso. Lambert lo explica de la siguiente manera:

"Por lo tanto, no sólo estamos tratando de determinar la causa subyacente de estas enfermedades, sino que también estamos buscando estrategias para revertirlas.

Sabemos que necesitamos recopilar evidencia, porque durante más de 10 años diferentes médicos me decían: ‘Pues, no hay evidencia de que el autismo pueda revertirse’. Cuando les presentaba información, me decían que solo era anecdótica. Entonces pensé, si esta información se considera anecdótica, la investigaré a fondo para demostrar que es posible. Recopilaré evidencia que demuestre los avances que han experimentado estos niños".

Las raíces de este movimiento

Como dijo Beth Lambert, en los años 80 un grupo de padres que sospechaban que el autismo de sus hijos no era del todo genético ni permanente, crearon un movimiento que comenzó a ganar popularidad. Los médicos también comenzaron a hacer preguntas y cuestionaron cosas como si se trataba de un problema sistémico en lugar de uno cerebral, lo que abrió la posibilidad de que podría revertirse. Según Lambert:

"Comenzaron a investigar otros aspectos, como el tracto gastrointestinal, la toxicidad y la nutrición. El movimiento Defeat Autism Now fue uno de los primeros en reunir a médicos y padres en conferencias. AutismOne fue otro.
Yo diría que el legado principal de ese movimiento es la organización TACA, que solía llamarse Talk About Curing Autism. Está organización analiza las causas subyacentes del autismo y brinda recursos a los padres que buscan estrategias nutricionales, así como formas de desintoxicar a un niño y tratarlo desde una perspectiva biomédica".

Por desgracia, muchas de estas organizaciones se enfrentan a una serie de obstáculos, ya que los únicos tratamientos para el autismo que cubre el seguro son el análisis conductual aplicado (ACA), la fisioterapia (FT) y la terapia ocupacional (TO).

Para tratar el autismo es importante empezar por el principio

El tratamiento principal del autismo es la terapia ACA que, en pocas palabras, entrena al niño a comportarse de cierta forma. Pero en este tipo de terapia, se aplica la frase “empezar la casa por el tejado”. Como dijo Beth Lambert:

"Tienen cerebros y cuerpos que no se comunican entre sí, es decir, no hay comunicación, y eso es lo primero que se debe tratar. Por eso hablo tanto de las causas subyacentes, porque si primero se tratan las causas subyacentes de los comportamientos que relacionamos con el autismo, entonces los niños comenzarán a experimentar mejoras reales con terapias como ACA, TO o FT.
Entonces, para que estas terapias sirvan de algo, primero deben tratarse las causas subyacentes.
Nadie pregunta por la alimentación del niño. Nadie pregunta cómo duerme, cómo hace sus necesidades, si pasa tiempo al aire libre o si pasa mucho tiempo detrás de una pantalla. Nadie hace este tipo de peguntas. Sin embargo, estas preguntas son muy importantes, sobre todo para los niños en el espectro.
Cuando se habla de un niño que no podrá vivir de forma independiente a menos que hagamos algo al respecto, debemos empezar a hacer preguntas sobre todos los aspectos de la salud, ya que el cerebro está conectado al resto del cuerpo, y si hay algún tipo de desequilibrio en el cuerpo, afectará el cerebro y activará los síntomas del autismo.
Entonces, volviendo al origen de todo este movimiento, hubo muchos padres y médicos que comenzaron a hacer las preguntas correctas, sobre nutrición, sobre su entorno.
Y cuando comenzaron a restablecer el equilibrio del cuerpo de sus hijos, al darles alimentos nutritivos, ayudándolos a pasar más tiempo al aire libre, asegurándose de que duerman bien y desintoxicando su entorno, los síntomas del autismo comenzaron a desaparecer.
Eso para mí es muy inspirador. Si sabemos que una estrategia tan simple como cambiar su entorno puede mejorar la vida de este niño y tal vez revertir el problema, ¿por qué casi nadie habla al respecto? Esa es la misión de TACA, informar sobre todo esto.
Epidemic Answers comenzó a implementar esta estrategia no solo en niños con autismo, sino en niños con todo tipo de enfermedades crónicas, ya sea diabetes tipo 1, artritis reumatoide o autismo. Primero, se deben determinar las causas subyacentes, después realizar los cambios necesarios en su entorno y estilo de vida, y entonces se comenzarán a ver las mejoras".

La verdadera causa del autismo es la carga tóxica de la vida moderna

Algunas de las causas subyacentes detrás de la epidemia de enfermedades crónicas en niños incluyen (entre otras) cosas como los alimentos procesados ​​con alto contenido de azúcar y grasas dañinas como el ácido linoleico, los problemas intestinales, las vacunas infantiles, el uso excesivo de antibióticos y el moho.

Casi nunca se trata de una sola cosa, sino de una serie de factores. La genética también es importante. Por ejemplo, los genes determinan qué tan bien puede desintoxicarse su cuerpo. Sin embargo, a diferencia de lo que muchos piensan, la genética casi nunca es la única causa ni la causa principal, ya que los genes se regulan de forma epigenética, lo que significa que se activan o desactivan a causa de factores ambientales. Lambert lo explica de la siguiente manera:

"Al final del día, cuando se analiza la literatura y se comienzan a recopilar todas estas historias, se empieza a entender mejor cuál es la verdadera causa del autismo. Y es la carga total de la vida moderna, este concepto existe desde hace mucho tiempo, se utiliza mucho en la medicina ambiental.
Patricia Lemer, quien escribió el libro: 'Outsmarting Autism', utilizó por primera vez el concepto de carga total con respecto a condiciones del desarrollo neurológico como el autismo, en el que en pocas palabras dijo que "el autismo no tiene una sola causa, sino que son una serie de factores que crean una tormenta perfecta, que es la carga total. Se produce cuando un cuerpo no tiene los recursos que necesita para enfrentar todos estos estresantes de la vida moderna.
Aquí un ejemplo. Dos niños de la misma edad van con el mismo pediatra, reciben las mismas vacunas, pero uno desarrolla autismo y el otro no, ¿por qué? ¿Es por sus genes? ¿Es por lo que comió ese día? ¿Es por alguna enfermedad? ¿Es porque tomaba algún antibiótico cuando recibió la vacuna?
Hay tantos factores y cada caso es diferente. Ahí es donde creo que el concepto de carga total o la teoría de la carga total toma importancia, ya que hay mucha literatura médica sobre la vida moderna, las formas en que vivimos en el mundo moderno y el impacto que tiene en la salud.
Los alimentos que promueven la inflamación, los alimentos procesados, el consumo excesivo de azúcar entre los niños, la cantidad de medicamentos que toman, por ejemplo: los antibióticos destruyen las bacterias intestinales. ¿Qué efectos se producen cuando esto sucede? Las bacterias intestinales regulan todo, desde el sistema inmunológico hasta la digestión y el metabolismo.
Entonces, todos esos factores afectarán la salud del niño, sobre todo cuando se encuentra en pleno desarrollo. Tomemos a un bebé como ejemplo, todo el trabajo que hace para gatear, caminar, hablar y relacionarse con los humanos que lo rodean, todo eso requiere de mucha energía.
Si su cuerpo está lleno de toxinas a causa del detergente con el que lavan su ropa, el mercurio y cadmio que contienen sus juguetes, los alimentos inflamatorios que come, las vacunas, antibióticos e inhibidores de la bomba de protones que recibe, en ese momento comenzará a desarrollar síntomas, ya sea en la piel, como eccema o alergias, o bien, problemas neurológicos.
A medida que avanzamos en esta línea de tiempo del desarrollo, si la carga de factores estresantes se vuelve cada vez mayor, incluyendo la inflamación, y se supone que en esta etapa se deben desarrollar cosas como la visión o el habla, pero su cuerpo está demasiado ocupado con todos estos factores estresantes, entonces no podrá desarrollarse de forma correcta.
Entonces, ¿cuál es la causa del autismo? La respuesta es que no tiene una sola causa, sino que se desarrolla por una serie de factores de la vida moderna. Por todas las cosas que hacemos y que consideramos normales, los alimentos que comemos, los medicamentos que tomamos, las actividades que realizamos, como sentarnos en el sillón y jugar con dispositivos electrónicos todo el día, en lugar de hacer las cosas que por naturaleza deberíamos hacer.
Así es, nos desconectamos por completo de la naturaleza, ya no comemos alimentos naturales, no hacemos actividades al aire libre, ya ni siquiera vemos la luz del sol. En pocas palabras, esa es la causa, y no solo del autismo, sino también de las epidemias de asma, obesidad, diabetes y enfermedades autoinmunes. Todas estas enfermedades tienen eso en común".

La clave está en implementar múltiples intervenciones a la vez

En la actualidad, Epidemic Answers es el único grupo que realiza investigaciones para identificar las causas subyacentes y encontrar estrategias para revertir las enfermedades crónicas en niños, y los datos preliminares confirman que mientras más factores estresantes tenga un niño, peores serán sus resultados de salud.

También es uno de los pocos grupos que analiza el impacto de múltiples intervenciones a la vez. La mayoría de los estudios se enfocan en una cosa a la vez, pero así no funciona el mundo real. Lambert explica:

"Los papás de los niños que se recuperaron del autismo no se enfocaron en una sola cosa. Hicieron todo lo que estuvo en sus manos para darle al cuerpo de su hijo lo que necesitaba para recuperar el equilibrio, lo que requiere de muchas cosas diferentes.
Se deben hacer cambios en la alimentación, los patrones de sueño, la defecación, la integración del cerebro y el cuerpo con terapias que ayuden a corregir los problemas de desarrollo que puedan surgir, pero todo al mismo tiempo.
Planteamos la hipótesis de que hacer todas esas cosas a la vez puede ayudar a los niños a mejorar e incluso revertir su diagnóstico. Por eso estamos haciendo este tipo de investigaciones, porque las personas no lo creen. Dicen que la información anecdótica no es suficiente.
Necesitamos realizar investigaciones para convencer a la comunidad médica de que esta podría ser la solución al problema. Los niños están desarrollando estas enfermedades a causa del mundo que los rodea, esto significa que, si queremos combatirlas, primero tenemos que cambiar la forma en que viven".

El impacto de la alimentación

Creo que el ácido linoleico que contienen los alimentos procesados es una de las causas principales de los problemas de salud, por lo que es muy importante asegurarse de que los niños solo coman alimentos enteros y de preferencia, orgánicos. Aunque se suele culpar al azúcar, creo que el ácido linoleico es mucho más dañino.

Sin embargo, eso no significa que los carbohidratos no causen ningún daño. En 2004, publiqué mi primer libro, titulado "The No-Grain Diet", en el que menciono que muchos niños con autismo obtuvieron buenos resultados después de llevar una alimentación que no contenía granos. Además del azúcar, muchos granos contienen grandes cantidades de ácido linoleico.

Los almidones resistentes también pueden ser dañinos, ya que la fibra, que el cuerpo no puede digerir, alimenta a las bacterias gramnegativas que producen endotoxinas en el colon. Las endotoxinas causan niveles elevados de inflamación y serotonina.

Además, la serotonina podría ser otro factor importante en niños con autismo. Por lo tanto, sería buena idea reducir los niveles de serotonina e incrementar los niveles de GABA, un neurotransmisor inhibidor.

Otras estrategias importantes incluyen pasar más tiempo al aire libre en entornos naturales y minimizar la exposición a campos electromagnéticos (EMF). Estas estrategias pueden ayudar a reducir el riesgo, no solo de autismo, sino de casi todas las enfermedades degenerativas crónicas.