📝HISTORIA EN BREVE

  • La vesícula biliar es un órgano abdominal que almacena y concentra la bilis que produce el hígado. La bilis ayuda al cuerpo a descomponer y absorber la grasa que consume. Cuando consume alimentos con un alto contenido de grasas, la vesícula biliar se contrae y expulsa bilis más concentrada hacia el intestino delgado para ayudar a descomponer la grasa
  • Dado que la vesícula biliar participa en la descomposición de las grasas alimenticias, los problemas digestivos (en especial al comer alimentos grasos) pueden ser indicios de un problema, incluso si no tiene otros síntomas. Los síntomas digestivos incluyen inflamación abdominal frecuente, gases, náuseas o diarrea poco después de comer
  • Los cálculos biliares son uno de los tipos más comunes de problemas de la vesícula biliar que pueden presentarse y afectan a casi el 15 % de la población de Estados Unidos. Las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres de desarrollarlos, sobre todo durante el embarazo o si usan píldoras anticonceptivas o terapia de reemplazo hormonal
  • Una de las razones de esta diferencia en cuanto al género es que el estrógeno adicional aumenta el colesterol y al mismo tiempo ralentiza el vaciado de la vesícula biliar. Otros factores de riesgo son la obesidad, la diabetes, la enfermedad de Crohn, la cirrosis hepática, la anemia falciforme, la alimentación intravenosa, los antecedentes familiares de cálculos biliares, el uso de medicamentos para reducir el colesterol, las dietas ricas en grasas y con poca fibra, así como el ayuno
  • Si bien su vesícula biliar realiza una función importante, no es algo indispensable para vivir. Su hígado no deja de producir y enviar bilis al duodeno, por lo que aún puede descomponer las grasas hasta cierto punto, pero no lo hace de la mejor manera.
  • Por esta razón, se recomienda a las personas a las que se les ha extirpado la vesícula biliar que limiten la cantidad de grasa en su alimentación y que tomen suplementos que favorezcan al sistema digestivo, como la bilis de buey y las enzimas digestivas

🩺Por el Dr. Mercola

La vesícula biliar es un saco que tiene forma de pera, mide entre 3 y 4 pulgadas de largo y se encuentra en la cavidad abdominal debajo del hígado. Almacena y concentra la bilis que produce el hígado. La bilis ayuda al cuerpo a descomponer y absorber la grasa que consume.

Cuando usted consume grasa, su hígado envía bilis al duodeno (intestino delgado) de manera directa. La vesícula biliar también entrará en acción, contrayéndose y expulsando más bilis concentrada a través del conducto biliar común hacia el intestino delgado para ayudar a descomponer la grasa. Los carbohidratos y las proteínas se digieren con mayor facilidad y no requieren esta bilis adicional.

La bilis se compone de agua, colesterol, lecitina, sales biliares (que descomponen las grasas en gotas más pequeñas que son más fáciles de procesar por las enzimas digestivas) y pigmentos biliares. El principal pigmento biliar es la bilirrubina, formada a partir de glóbulos rojos que se descomponen en el hígado. Este pigmento es responsable del color amarillo de la orina y del color café de las heces.

El páncreas también ejerce un rol importante en el proceso digestivo. Produce y envía enzimas al conducto biliar común a través del conducto pancreático. En conjunto, los jugos digestivos del hígado y las enzimas pancreáticas descomponen los alimentos que consume en forma líquida para que el organismo pueda absorber sus nutrientes.

Dado que la vesícula biliar participa en la descomposición de las grasas alimenticias, los problemas digestivos (en especial al comer alimentos grasos) pueden ser indicios de un problema, incluso si no tiene otros síntomas. Los síntomas digestivos incluyen inflamación abdominal frecuente, gases, náuseas o diarrea poco después de comer.

Factores de riesgo y síntomas de los cálculos biliares

Los cálculos biliares son uno de los tipos más comunes de problemas que pueden presentarse en la vesícula biliar.1 A diferencia de los hombres, las mujeres tienen más probabilidades de desarrollarlos, sobre todo durante el embarazo o si usan píldoras anticonceptivas o terapia de reemplazo hormonal.

Una de las razones de esta diferencia en cuanto al género es que el estrógeno adicional aumenta el colesterol y al mismo tiempo ralentiza el vaciado de la vesícula biliar. Otros factores de riesgo son la obesidad, la diabetes, la enfermedad de Crohn, la cirrosis hepática, la anemia falciforme, la alimentación por vía intravenosa, los antecedentes familiares de cálculos biliares, el uso de medicamentos para reducir el colesterol, las dietas ricas en grasas y con poca fibra, al igual que el ayuno.2,3

Los cálculos biliares suelen estar compuestos de bilis cristalizada y, si son lo bastante grandes como para obstruir un conducto biliar, pueden causar diversos grados de dolor. Si no se trata, la obstrucción puede provocar colecistitis o inflamación de la vesícula biliar. Estos son algunos síntomas comunes de la colecistitis:

Aparición repentina de un dolor intenso en el centro o en el cuadrante superior derecho del abdomen, bajo la caja torácica.

El dolor es proporcional a la presión en el interior de la vesícula biliar causada por la obstrucción o la inflamación que surgió debido a una infección

Dolor que se irradia al hombro derecho o a la espalda, entre los omóplatos.

Sensibilidad en el abdomen

Fiebre y escalofríos

Náuseas o vómito

Heces de color claro o calcáreo

Una infección de la vesícula biliar debe tratarse para evitar la rotura de la vesícula, lo cual puede ser mortal, así como la gangrena o un absceso biliar. Los abscesos ocurren cuando se forma una bolsa de pus dentro de la vesícula biliar. En casos graves de colecistitis, se extirpa la vesícula biliar, pero los casos más leves pueden tratarse con antiinflamatorios.

Esta es la razón por la que debe tener mucho cuidado con su vesícula biliar y, tan pronto como sienta un síntoma, tratarla como si no la tuviera para poder revertir el proceso y no tener que extirparla mediante cirugía. No hay mucho que pueda hacer después de que un cirujano se la estirpe, ya que de ninguna manera le harán un trasplante.

Otras enfermedades de la vesícula biliar

La colecistitis también puede desarrollarse en ausencia de cálculos, aunque es mucho más rara. Solo el 5 % de las colecistitis agudas son acalculosas, es decir, sin cálculos. 4

Se cree que la enfermedad de la vesícula biliar acalculosa se produce por la acumulación de bilis debido a la falta de oxígeno en la vesícula biliar. En estos casos, lo que suele hacerse es extirpar la vesícula biliar. Estos son otros posibles problemas de la vesícula biliar:5,6

Coledocolitiasis: esto ocurre cuando un cálculo biliar bloquea el conducto biliar común, lo que hace que la bilis regrese al hígado. Además del dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen, otros síntomas son ictericia (coloración amarillenta de la piel o los ojos), orina oscura, heces de color arcilla, náuseas o vómito. El tratamiento suele consistir en extraer el cálculo con un endoscopio. En casos graves o recurrentes, es posible que se necesite extirpar la vesícula biliar.

Pólipos: los pólipos son crecimientos anormales en la pared interior de la vesícula biliar. La mayoría de las personas no presentan síntomas y, por lo regular, los pólipos solo se descubren durante una ecografía o en una tomografía computarizada de rutina. Los pólipos pequeños que no producen síntomas suelen mantenerse en observación y no es necesario tratarlos. Sin embargo, los pólipos grandes que sí producen síntomas podrían ameritar que se extirpe la vesícula biliar.

Cáncer de vesícula biliar: esta es una enfermedad poco común y se sabe muy poco sobre sus causas.

Vesícula biliar de porcelana: esta es otra afección poco común en la que el calcio se acumula en la pared interior de la vesícula biliar, lo que provoca síntomas similares a los de los cálculos biliares.

Discinesia biliar: se trata de un trastorno funcional en el que se altera la capacidad de la vesícula biliar para trasladar la bilis hacia el conducto biliar. Como resultado, la bilis se acumula en la vesícula biliar, lo cual genera una inflamación crónica.

Colangiopatía: este término cubre todas las enfermedades que afectan a los conductos biliares. La inflamación crónica de los conductos biliares puede cicatrizar los conductos y hacer que se estrechen. Esto, a su vez, puede hacer que la bilis se acumule en el hígado, en la vesícula biliar o en ambos.

Cirrosis hepática: la acumulación de bilis en el hígado también puede provocar inflamación y cicatrización del hígado (cirrosis).

Pancreatitis: si el cálculo biliar llega al conducto pancreático, que se cruza con el conducto biliar común, el páncreas podría inflamarse.

 ¿Es posible vivir sin tener la vesícula biliar?

Si bien su vesícula biliar realiza una función importante, no es algo indispensable para vivir. De hecho, muchas personas viven sin este órgano, ya que su extirpación es una de las cirugías que se realizan con más frecuencia en los Estados Unidos. 7

Aunque usted puede vivir sin la vesícula biliar, su digestión no será tan buena, por lo que se recomienda a las personas a las que se les ha extirpado este órgano que limiten la cantidad de grasa en su alimentación y que tomen suplementos que favorezcan al sistema digestivo, como la bilis de buey y las enzimas digestivas.

Su hígado no deja de producir y enviar bilis al duodeno, por lo que aún puede descomponer las grasas hasta cierto punto. Sin embargo, no lo hace de la mejor manera, ya que la bilis del hígado está menos concentrada.

La malabsorción de grasas también es común entre personas que tienen la vesícula biliar funcional. Algunos síntomas que sugieren que no se están digiriendo bien las grasas son: heces pegajosas o que flotan, diarrea frecuente, molestias digestivas, gases o heces blandas y malolientes justo después de las comidas, así como sequedad crónica de la piel y caída del cabello. 8

Cómo mejorar la digestión de las grasas

Ya sea que le hayan extirpado la vesícula biliar o no, puede mejorar la digestión de las grasas por medio de lo siguiente:

• Gotas para la salud digestiva: ayudan a estimular la producción de bilis para impulsar el proceso digestivo. Las primeras señales para la producción de bilis proceden de la lengua, por lo que tomar una cucharada de gotas para la salud digestiva, justo antes de comer, puede ayudar a que la bilis fluya.

• Clorhidrato de betaína (HCI): la betaína HCI, que no debe confundirse con la betaína o la trimetilglicina (TMG), aumenta la concentración de ácido del estómago que es necesaria para digerir los alimentos. Asimismo, le indica al páncreas que libere enzimas digestivas. Si el grado de acidez de su estómago es demasiado bajo, algunos de los alimentos permanecerán sin digerir en gran medida.

• Enzimas digestivas: en muchas personas, el páncreas no produce suficientes enzimas digestivas. En este caso, puede resultar útil tomar un suplemento de enzimas digestivas con cada comida. Hay cinco enzimas digestivas principales, y cada una ayuda a descomponer diferentes tipos de alimentos:

◦ La proteasa descompone las proteínas.

◦ La amilasa descompone los carbohidratos, los azúcares y los almidones.

◦ La lipasa descompone las grasas. Si tiene SII, fibrosis quística, enfermedad celíaca, disfunción de la vesícula biliar o si ya no cuenta con este órgano, puede beneficiarse tomando más lipasa

◦ La lactasa descompone el azúcar de la leche (lactosa) en productos lácteos.

◦ La sacarasa descompone los azúcares de sacarosa.

Por lo general, lo ideal es tomar una mezcla de enzimas, ya que ninguna enzima puede realizar todas las funciones necesarias en todo el tracto digestivo. Dicho lo anterior, si tiene síndrome de intestino irritable (SII), fibrosis quística, enfermedad celíaca, disfunción de la vesícula biliar o si ya no cuenta con este órgano, puede beneficiarse con niveles más altos de lipasa en particular.

• Bilis de buey: La bilis de buey, que es la más parecida a la de los humanos, es de particular importancia después de la extirpación de la vesícula biliar. Lo ideal es tomar un comprimido junto con una enzima digestiva que contenga lipasa poco antes de las comidas.

Como lo indico el biohacker Dave Asprey, también puede mejorar la digestión de las grasas si consume las adecuadas:9

"El MCT C8 (ácido caprílico) se salta algunos pasos en la digestión. No necesita bilis para que sus células lo utilicen. Tomar un poco de ácido caprílico cada día le ayudará a su cuerpo a reponer las grasas que perdió mientras no digería las grasas.
Comer más grasas estimulará al hígado a producir más bilis, que se mezclará con la bilis estancada y la disolverá. Consuma grasas de alta calidad como aguacates, salmón y aceite de coco para que las cosas fluyan".

Cómo evitar los cálculos biliares

Aunque aún no está claro por qué se forman los cálculos biliares, se sabe que existen varias estrategias relacionadas con el estilo de vida que pueden ayudar a reducir el riesgo, y estas son algunas de ellas:

  • Hacer ejercicio con regularidad
  • Depurar su alimentación: evite los alimentos procesados y los granos, manténgase hidratado, opte por grasas saludables de alta calidad y consuma más alimentos ricos en fibra, como frutas y vegetales.
  • Bajar de peso de forma gradual: perder peso en poco tiempo puede aumentar el riesgo de padecer cálculos biliares
  • Evitar el ayuno prolongado no sólo favorecerá su vesícula biliar, sino también su salud, ya que el ayuno no es tan saludable como solía creer, ya que aumenta las hormonas del estrés y empeora la función de las mitocondrias